EN CAMPAÑA. JUGUETES SEGUROS

Evalúan liberar de control los objetos importados para consumo personal

Hasta una pieza es retenida en el aeropuerto si no tiene certificado sanitario

Por Fabiola Torres López

El ingreso de un juguete importado al país, ya sea debido a una compra por unidad realizada a través de Internet, un obsequio que cariñosamente envía un familiar que vive en el extranjero o que trae cualquier persona que regresa de viaje, se ha convertido en un problema por estos días.

En un hecho que podría interpretarse como un exceso de celo, dichos productos son retenidos por Aduanas en el aeropuerto del Callao debido a que esta actividad también está afectada por la nueva norma que regula los juguetes y útiles de escritorio en el país.

"El reglamento de la Ley 28376 no hace excepción alguna y como se trata de productos importados también están afectados por los controles sanitarios", señaló ayer Eva Céspedes, secretaria técnica de la Comisión de Protección al Consumidor.

Sin embargo, la funcionaria opinó que la aplicación de la ley a la importación de juguetes o útiles de escritorio por unidad y para el consumo personal resulta un exceso que debería ser evaluado para evitar perjudicar a los usuarios. Precisamente, esta situación fue discutida ayer por los representantes de la Superintendencia Nacional de Aduanas (Sunat) y la Digesa con el fin de emitir una directiva que libere de trámites a los juguetes y útiles de escritorio importados por unidad para fines personales. "Se va a establecer un procedimiento lo más pronto posible para evitar problemas", indicaron escuetamente voceros de la Sunat.

Hasta ayer, según las mismas fuentes, no pasaban de diez las personas que reportaron esta situación. La Digesa solicitó que los afectados presenten una carta a la institución para evaluar sus casos, pero se espera que hoy se precise el tiempo y el procedimiento que deberán seguir para liberar sus bienes.

REGLAMENTO PERFECTIBLE
Desde que se publicó el reglamento de juguetes y útiles de escritorio, El Comercio advirtió varios obstáculos y vacíos que impiden aplicar la norma adecuadamente al propio Estado y a los representantes de las actividades reguladas. Si bien la Digesa informó la semana pasada que se corregirán los procedimientos para facilitar los controles sanitarios a los juguetes importados y fabricados en el país antes de su ingreso al mercado, todavía no hay ninguna medida oficial en ese sentido.

Esto ha generado que los importadores se vean obligados a asumir sobrecostos debido a que tienen que pagar más por los días que permanecen retenidos los productos en los almacenes de Aduanas (20 dólares diarios) y el uso del contenedor naviero (20 dólares diarios).

La Asociación de Comerciantes Formales de Mesa Redonda teme una muy difícil campaña navideña en el abastecimiento de juguetes y, lo que es peor, advierte que el precio de estos productos podría incrementarse.

Ello también ha sido pronosticado por la Sociedad Nacional de Industrias, que teme que las trabas para la adecuación a la norma de juguetes y útiles de escritorio estimulen más el contrabando de estos bienes por las fronteras.

"Como hay estrictos controles y retenciones de mercadería importada en el puerto del Callao y en el aeropuerto internacional Jorge Chávez, se van a buscar otros caminos para abastecer al mercado de estos productos", señaló Raúl Saldías, presidente de la Comisión de Lucha contra el Contrabando de este gremio. Saldías invocó ayer a la Digesa a coordinar con los gremios representantes de las actividades reguladas para lograr consensos que permitan la adecuación de la norma y evitar más problemas de los que se han presentado hasta el momento.

MÁS DATOS
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El reglamento de la Ley 28376 considera juguetes los triciclos, andadores, muñecos (incluso su vestimenta y accesorios), rompecabezas, trenes eléctricos en miniatura, maquillaje, bisutería para niñas, entre otros.
4Todos los que importan dichos productos deben presentar certificados que acreditan que están libres de tóxicos para que puedan ingresar al país.