BOB DYLAN. "Go Away You Bomb"
EL TEXTO, HASTA AHORA DESCONOCIDO, FUE ESCRITO POR EL MÚSICO ESTADOUNIDENSE EN 1963. LAS ÁSPERAS LÍNEAS ESCRITAS POR EL CANTANTE, A LOS 22 AÑOS, SON UNA AMARGA PROTESTA CONTRA LA BOMBA ATÓMICA
ESTOCOLMO [DPA]. Una canción de protesta de Bob Dylan, escrita en 1963 contra la bomba atómica y hasta ahora desconocida, fue hallada en Estocolmo, informó el diario sueco "Dagens Nyheter". El texto de "Go Away You Bomb", escrito a mano y a máquina por Dylan, a los 22 años, ya había sido encontrado en 1983 por el productor musical Israel 'Izzy' Goodman Young, al ordenar su archivo de música folk.
El productor, que se trasladó de Estados Unidos a Suecia en 1983, decidió dejar el texto escondido durante 25 años en un cajón. "Fue un error muy estúpido, porque es una canción muy buena", declaró Goodman ayer.
En el texto, Dylan protesta en un tono sarcástico contra la bomba atómica y se dirige, en la última frase, directamente a la Casa Blanca, al escribir con rabia: "Dig yourselves", una frase con diversos significados, que pueden ir desde "excaven su ser" hasta "disfruten de ustedes mismos". Para Young, en cambio, las palabras de Dylan quieren decir: "A ver, muestren de una vez lo que realmente quieren".
En 1961 Israel 'Izzy' Goodman Young produjo el primer concierto de Dylan en el Carnegie Hall de Nueva York y le pidió un aporte para una antología en contra de la bomba atómica que, finalmente, nunca se publicó.
Dylan, quien aún suele encontrarse con Young, de 79 años, cuando actúa en Estocolmo, confirmó la autenticidad del manuscrito, pero no puede recordar ni el texto ni cómo surgió.
En la letra de la canción uno puede notar la influencia que el poeta estadounidense Allen Ginsberg ya empezaba a tener sobre el estilo de Dylan, quien escribió "Go Away Atom Bomb" mezclando frases de profundo odio con absurdas imágenes, como "quiero esa bomba, la quiero en mi boca como un cigarro".
"Dylan y su gente me cedieron todos los derechos sobre la canción. Puedo hacer con ella lo que quiera", dijo Young, que ahora administra un pequeño centro folclórico en el barrio de Soder en Estocolmo.
El productor no tiene previsto subastar el texto de Dylan por Internet, como le recomendaron algunos amigos, sino dejárselo a su hija. "La libertad es más importante que el dinero", dijo con entusiasmo y seguridad.
Según sus declaraciones, lo que más le interesa es la rápida difusión del texto que, gracias a Internet, podría dar la vuelta al mundo en unas horas.