LÍBER 2007. Perú invitado de honor
ACOMPAÑADO POR EL ESCRITOR CATALÁN PEDRO ZARRALUKI, ALONSO CUETO ABRIÓ EL CICLO DE CONFERENCIAS DE LA FERIA DEL LIBRO. DISERTÓ SOBRE LOS ORÍGENES DEL CONFLICTO Y LA VIOLENCIA EN SUS NOVELAS
Por Enrique Planas. Enviado especial
BARCELONA. La noche del miércoles, en la Casa América de Barcelona, el peruano Alonso Cueto fue el primer escritor invitado del ciclo de conferencias organizado por la comisión peruana paralela a la Líber 2007, que se desarrolla hasta hoy viernes en la Fira Barcelona, en el parque Montjüic.
En la mesa, Cueto jugó en pared con el notable escritor catalán Pedro Zarraluki, quien a pesar de no conocer el Perú, dijo admirar a autores como Vargas Llosa, Alfredo Bryce, Julio Ramón Ribeyro, Teresa Ruiz Rosas o Fernando Iwasaki. "Lo cual demuestra que el Perú es un país con un potencial cultural brutal que a los españoles nos ha influenciado muchísimo", explicó el autor de "Un encargo difícil".
Alonso Cueto, premio Herralde 2005 y finalista del premio Planeta Casa América, señaló que, con el tiempo, ha entrado en cuenta que, después de estar dedicado muchos años al género del cuento, se ha decantado finalmente por un género como la novela. "Me pregunto si no tendrá que ver con la idea de que la novela es un género imperfecto, en el que siempre hay desbalances, desproporciones. No conozco una novela que admire que sea perfecta. En ellas siempre hay algo que sobra o falta. La novela, como género, recoge las imperfecciones de la vida, sus incoherencias y contrastes".
Por ello el autor de "El susurro de la mujer ballena" señaló que el Perú es un país especialmente proclive a las novelas, porque está construido por la incoherencia, los conflictos y los contrastes. "Es un país cuya esencia es la convivencia de culturas distintas, etnias y lenguas distintas, cuyas tensiones no se han resuelto. Si hay alguna definición para la literatura, la cultura y la sociedad peruana es el conflicto, la contradicción".
"El Perú es rico en historias porque toda sociedad fracturada, dividida, crea historias. Las historias no surgen en mundos de armonía y felicidad. Lo que produce las historias son los conflictos, las diferencias, las carencias, las cosas que nos faltan, en general, en la vida. La historia de la literatura empieza cuando la serpiente llega al Paraíso", explicó.
Y es en los períodos de guerra --señaló Cueto-- cuando más historias suceden. Y por ello recordó su experiencia en Ayacucho para trabajar su novela sobre Sendero Luminoso, "La hora azul". "Encontré que todas las personas que entrevisté tenían muchas historias que contar. La gente que vive en paz tiene poco que contar. Las historias vienen del estado de guerra en que viven las sociedades", señaló.