Por Fernando Vivas
Vean lo rápido que se desmontó la denuncia de presunta violación cometida por Alejandro Toledo: ningún noticiero o programa político se tragó el cuento entero, sus reporteros corrieron a las direcciones consignadas en el libro de ocurrencias policiales y encontraron que la presunta violada trabaja en un negocio sexual, que no hizo denuncia y que no se sometió al examen del médico legista.
O sea, de haber tenido un encontrón sexual violento con el ex presidente, a quien la ocurrencia policial ni menciona, pues habla de "una persona llamada Toledo", este se derivaría de una relación consentida y pagada.
Por otro lado, acudieron al local de Adam Pollack, el ex 'primer amigo de la nación', donde supuestamente se realizó la orgía en la que la chica fue violada, según acusó Gustavo Espinoza, y no encontraron indicios de que el ex mandatario hubiera dado curso a sus bajos instintos y perpetrado un estupro (¡ni siquiera se usó este lenguaje, el huachafo soy yo!).
La TV, en promedio, hizo un muy sano 'no me lo creo, pero les damos los datos para que ustedes juzguen'. El Canal 7, quizá por celo oficialista, sí dio más crédito a esta denuncia contra un opositor y Cecilia Valenzuela en "La ventana indiscreta" recibió con cierta credulidad al irresponsable acusador Gustavo Espinoza, aunque a medida que el programa evolucionó, se impuso la incredulidad. Jessica Tapia le dio duro.
El motor de esta frialdad, bienvenida si de cubrir intrigas psicosociales se trata, es el escepticismo que nos embarga a los peruanos, la malicia que nos socorre ante el acecho de los otorongos. Pero también se aprecia un aumento de rigor en la confirmación de la información, independiente de las simpatías o antipatías políticas hacia los protagonistas de la noticia. Que la prensa televisiva haya desmontado la denuncia, olvidando que afectaba al esposo de Eliane Karp, habla bien de su independencia.
ACLARACIÓN
Gabriel Volpi, funcionario consular de Argentina, me confirmó su relación con Paula Marijuán, pero negó que fuera amigo de Laura Bozzo, como yo afirmé. Lo confundí con su antecesor Felipe Gardella, quien sí trabó amistad con Bozzo. Lamento el error y ofrezco mis disculpas a Volpi.