ARTE. Braun-Vega

La apropiación y la alteración del significado

Presenciar la obra del pintor peruano Hermán Braun-Vega (Lima, 1933) es volver a aprender el significado de la historia del arte y poner en tela de juicio la esquemática idea de la autoría intelectual como algo aislado de su entorno cultural.

Una admirable muestra antológica del artista se exhibió desde el 19 de setiembre hasta ayer en la ciudad de Burdeos (Francia), como parte del aniversario 50 de la hermandad entre Lima y la ciudad francesa.

La exhibición "Memorias: 1978-2007" mostró una singular recopilación de pinturas de gran formato, retratos de fines de los años 70 y las más recientes obras ("Trazos... retratos de maestros") del artista radicado en Francia desde hace más de tres décadas.

Braun-Vega toma atrevidamente la iconografía europea formada por la obra de grandes maestros de la pintura, como Goya, Velázquez, Gauguin, Rembrandt, Francis Bacon, entre otros, no para buscar el calco, sino para utilizar su elevada técnica y reinventar nuevas situaciones cargadas de una peruanidad marcada por lo cotidiano.

Su trabajo más reciente muta a un plano más abstracto con claras influencias de Matisse, pero sin dejar sus personajes de corte figurativo en alusión al realismo exótico de Paul Gauguin.

LA CELEBRACIÓN
La Maison du Perou, institución formada por peruanos residentes en el sur de Francia, organizó esta celebración por el aniversario 50 de la hermandad entre Burdeos y Lima, con una serie de actividades culturales ligadas a las artes plásticas, la literatura y el cine peruano.

El acto, por realizarse hasta el 18 de noviembre, se caracteriza por variadas conferencias presididas por reconocidas figuras del ambiente literario y artístico peruano, como los escritores Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, Fernando Iwasaki, Jorge Eduardo Benavides, Ricardo Sumalavia, Santiago Roose y el reconocido pintor Herman Braun-Vega.

Diferentes espacios de la ciudad francesa proyectarán algunos filmes peruanos, como "El bien esquivo" (2001), del director Augusto Tamayo, y "Mañana te cuento" (2005), del joven realizador Eduardo Mendoza.