TEATRO. Primer Concurso de Dramaturgia

Ganador con "El número seis"

GINO LUQUE OBTUVO EL PRIMER LUGAR EN LA COMPETENCIA ORGANIZADA POR EL BRITÁNICO SU. OBRA ABORDA LOS LÍMITES DEL LENGUAJE Y EL EJERCICIO ARBITRARIO DEL PODER

Por Marianne Blanco Dejardin

Gino Luque Pedregal tiene 27 años, estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú y Actuación en los talleres de Alberto Ísola y Roberto Ángeles. Ha dirigido dos obras de teatro, "Las paredes", de la argentina Griselda Gambano en el 2004, y "Pactos", de Christofer Hampton, en el 2006. En estos momentos está haciendo un doctorado en Artes Escénicas en la Universidad Autónoma de Barcelona. Se enteró casualmente del concurso del Británico cuando buscaba información en Internet. En solo diez días escribió su obra titulada "Los número seis".

"Una mujer intenta identificar a un criminal entre un grupo de presuntos sospechosos. Su relato, sin embargo, aparentemente es contradictorio. A pesar de ello, la policía debe encontrar a un culpable y, de hecho, se encargará de construir uno", nos cuenta Luque desde Barcelona.

La historia de "Los número seis" surgió en un ejercicio de un curso de Dramaturgia en Barcelona en el que tenía que escribir una escena y la frase con la que empezaba le quedó dando vueltas en la cabeza. Tenía intenciones de escribir algo más a partir de esta escena, pero nunca se daba el tiempo para hacerlo. Hasta que la oportunidad surgió.

¿Es la primera vez que participa en un concurso de este tipo?
Sí, y es más, esta es mi primera obra de teatro. Tuve tan poco tiempo que mandé la obra sin siquiera hacer una lectura dramática y sin haberla mostrado a nadie. Es raro que haya un concurso de dramaturgia en el Perú, por eso no quería dejar pasar esta oportunidad.

¿Vivir en Barcelona lo ha motivado a escribir teatro?
Desde que llegué a Barcelona comencé a escribir. Creo que el doctorado que estoy siguiendo me ha dado las herramientas y la seguridad para hacerlo. Antes escribía poesía, pero me costaba mucho compartir mis textos, hacerlos públicos. Acá he aprendido a separarme de mi obra. Además, vivir acá me ha hecho ver las cosas de manera distinta y me motiva contarlas desde mi propia perspectiva.

¿Qué objetivos se planteó cuando comenzó a escribir "Los número seis"?
En un principio quise hablar de los límites del lenguaje y dar cuenta de una experiencia externa marcada por el dolor. Muchas veces el lenguaje resulta un instrumento demasiado lógico y racional para representar y comunicar experiencias que escapan a dichas categorías y se termina por convertir en un instrumento desgarradoramente inútil. La historia del personaje femenino buscaba dar cuenta de cómo el dolor existe, a pesar de no poder verbalizarlo en términos que resulten retóricamente legibles.