MEDIDA TEMPORAL 

Modificarán reglamento para ingreso de juguetes

Por Fabiola Torres López

La Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) ha elaborado una propuesta de decreto supremo que realiza 14 modificaciones al reglamento de juguetes y útiles de escritorio para facilitar su importación, así como sus mecanismos de distribución y comercialización. No obstante, las acciones planteadas siguen sin resolver el problema de fondo: la puesta en marcha de un sistema de control sanitario para que ingresen al mercado productos seguros.

Ayer El Comercio tuvo acceso a ese documento que --de publicarse tal como está en las normas legales-- otorgará a los importadores de juguetes y útiles de escritorio un permiso especial de seis meses (el plazo corre desde la vigencia del reglamento) para ingresar su mercadería al país presentando solo una declaración jurada que incluya la descripción de la composición de sus productos.

Asimismo, dentro de los seis meses contados a partir del 16 de setiembre, la Digesa aceptará copias simples de las pruebas de laboratorio presentadas por los importadores o fabricantes. Con esta medida se buscaría liberar los centenares de contenedores de juguetes y útiles de escritorio retenidos en los almacenes de Aduanas. Hasta ayer estaban retenidos más de 180 contenedores de estos productos importados y los almacenes ya reportaban falta de espacios. Sin embargo, dentro de las modificaciones planteadas también se pretende aplicar el silencio administrativo para la aprobación de autorizaciones sanitarias.

La norma propuesta señala que si luego de los 15 días hábiles la Digesa no se pronuncia sobre este trámite, se considerará aprobada la solicitud para que los juguetes o útiles de escritorio importados ingresen al país y se distribuyan en el mercado.

Para Liliana Herrera, especialista en Normalización y Calidad, la aplicación del silencio administrativo positivo para aprobar una autorización sanitaria, es decir la inocuidad de un producto, es contraproducente porque podría terminar afectándose a los usuarios. Además, la Ley del Silencio Administrativo (Ley 29060) no se aplica en trámites y autorizaciones que tengan un impacto en la salud.

Hay otra modificación al reglamento que podría traer conflictos, ya que se permitiría que las autorizaciones sanitarias obtenidas para determinados productos por un fabricante o importador puedan ser usadas por otros importadores, distribuidores y comercializadores. Es decir, uno solo haría y pagaría el costo del trámite y otros se beneficiarían con este. Lo positivo de las modificaciones es la ampliación de la vigencia de esas autorizaciones de uno a dos años.

BARRERAS BUROCRÁTICAS
La Cámara de Comercio de Lima y la Sociedad Nacional de Industrias advirtieron que el reglamento de juguetes y útiles de escritorio generaba barreras burocráticas para los comerciantes y distribuidores de estos productos, puesto que se exigía que ellos también tramitaran una autorización sanitaria para realizar sus actividades.

La propuesta del decreto supremo modifica este procedimiento: los comerciantes y distribuidores ya no deberán realizar este trámite, sino contar con la copia de la autorización otorgada al fabricante o importador que le provee de la mercadería. Esa norma oficializaría lo anunciado el viernes por este Diario: los juguetes y útiles de escritorio importados para uso personal no requerirán autorización sanitaria.

MÁS DATOS
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El decreto supremo que ha sido elaborado por la Dirección Nacional de Salud Ambiental (Digesa) también modifica la información requerida para el rotulado: ya no se exigirá la relación y contenido de sustancias utilizadas para la fabricación de juguetes y útiles de escritorio.
4Otro de los cambios contemplados es la exclusión del maquillaje para niñas, piscinas inflables, silbatos, triciclos y carros para niños dentro de la categoría de juguetes.