DEL CONSULTOR: ¿Para qué sirve y para qué puede servir?

Por Carlos Eduardo Aramburú. Antropólogo y Demógrafo

El domingo 21 de este mes tendremos un nuevo censo. No vamos a entrar en la discusión de si se justifica o no uno nuevo a apenas dos años del anterior. Lo cierto es que la decisión está tomada, los recursos asignados y el trabajo es inminente; solo queda apoyarlo y aprovecharlo.

¿Qué tiene de especial el nuevo censo? Lo primero y más importante es que, a diferencia de los anteriores, el cuestionario tiene 63 preguntas; es decir, muchas más de lo habitual. Ello es un reto y una posibilidad.

Reto porque la mayor complejidad del cuestionario requiere entrevistadores muy bien capacitados y, sobre todo, cuidadosa supervisión en su aplicación. Reto también por el compromiso de todos nosotros en responder en forma clara y veraz a las preguntas del entrevistador. El censo no tiene efectos tributarios, legales o de otro tipo, así que no hay riesgo alguno en contestar a todas y cada una de las preguntas de manera precisa. Los datos específicos de cada hogar e individuo son, además, confidenciales.

Como oportunidad, este será el censo más completo y ambicioso de nuestra historia republicana. Como tal debe servir no solamente para darnos una idea de los cambios y características de nuestra población y sus niveles de vida, sino también de las brechas y necesidades de nuestra sociedad.

¿Para qué puede servir? Primero para que los gobiernos regionales y locales tengan una línea de base para una administración basada en evidencia y puedan planificar sus inversiones en función de los niños que necesitan vacunarse, los que irán a primaria y secundaria, las atenciones de partos, el empleo requerido, las viviendas por construir y mejorar, etc. Es una gran oportunidad para crear bases de datos regionales y mejorar (y medir) su gestión. Es también de gran valor para medir el impacto de los programas sociales, hoy en proceso de reforma. Además, debe servir al sector privado para estimar tamaño y características de los mercados, y a todos nosotros para entendernos y conocernos mejor.

El éxito del censo no depende solo del INEI, depende de todos nosotros.