EL ENREDADO RITMO DE LA POLÍTICA PERUANA

Crónicas de avispero

Por Luis Solaride la Fuente. Ex primer ministro

Chin chin brindan las fuerzas antisistema por el zangoloteo político, que facilita su labor de zapa contra los intereses del país.

Aguijones van, aguijones vienen; vuelan las palabras... pobre mi apacito, tan chiquito su nidito; video con video se paga y mostrado el departamentito... canchita de patín parecía. Aguijones: uno a cero. Nuevo esquema: grito pelado, cuidadito que te quemo la calle, que la prensa se calle; salen encuestas mostrando el rechazo, y un aplauso cuatro quintos a favor de la mudanza de la haciendita a la justicia. Aguijones: dos a cero.

¿Saque de meta? No. Saque cual conejo de sombrero. Te presto presidencia y arreglas la normita que regula los procesos. No somos socios... solo entendidos. Clamor en las tribunas, suena el bombo, un petardo. Corre el diestro, no por banderilla, es un aguijón. Ya no quiero presidencia, apaga el reflector. Aguijones: Tres a cero. Amnistiar o indultar, 'that is the question'. Protesta la afición. Cuatro a cero el marcador. Aparece en pileta nudista anaranjada... chiquita la foto. Marcador: Cinco a cero. ¿Se acabó el repertorio? No, también viene... interrogatorio que cambia en calendario, maletas con videos que se esfuman. Todos negocian dice el guion: ponte de perfil... muestra el aguijón.

Súbito olor inunda el habitáculo, como de violetera se escucha una canción, cómpreme este ramito, frazaditas verdes como dólar, racioncitas carolingias, patrulleritas rasgaditas, bombitas pa'llorar, licitacioncitas rapiditas, que valen más que un real. Funcionarios que se salvan y que queman a ministros, proveedores millonarios pobretones. ¿El mundo al revés? No, prestidigitadores en acción: 25.000 millones en compritas, 2.500 en coimitas, dice el contralor. ¿Cuánto usted conoce? Apenas un ramito. Contéstame o renuncia, dime nombres o hay censura. ¿Hay respuesta? Solo enroque, no hay poda. ¿Hay marcador? Solo aguijones al por mayor.

Chin chin se escucha en el Huallaga y el Monzón, chin chin brindan las culebras de camiones con cargamento navideño, chin chin suena entre piratas de audio y video lavadores de la blanca, chin chin entre terrucos. Chin chin hacen los tacos de las fuerzas invasoras, que siembran mil casitas pa´lante, por un futuro albo y carmesí.

Tanta confrontación, tanto zangoloteo... pura distracción; el chin chin no lo quieren escuchar, más fácil repartir el aguijón.

Se abren los teléfonos, la radio que escucha, la gente indignada, la gente no confía, rechazo ciudadano a tanto aguijón. ¡Qué aguante! Súbitamente, un ojo pintado; a los pobres pan con muela, aguja y hoja de afeitar ¿para quitar las ganas? Una narradora vista en mil pueblos discriminada por llenita, una farándula que arde, siliconas que aterrizan. Para los otros, un dólar agujereado con plomo amarrado que atrae la atención. Para todos, un rendez-vous develado y una espinosa denuncia de violación. Ya no hay vírgenes que lloran. ¡Tarea cumplida! Cambio de titulares. Una censura que se esfuma. Puro humo, y no hay bomba ni comprita, solo un gran juego de información. Y luego... gran final: un gabinete desinflado. ¡Nuevos titulares! Pobre pueblo, tanto aguijón.

¿Del mundo un gran teatro o de paso un sainete? Juzgue usted. Hay dinero y no hay gasto, hay chi chin de enemigos y mil problemas sin solución; sigue el pobre cantando en yaraví "aquí estoy olvidado y solito", mientras el Estado manda a 20 a cuidar un meteorito. Que los jóvenes miren en los juicios venideros, lo que no miraron por ser niños en años anteriores; que aprendan que el Perú no requiere teatro ni sainete, solo gente sin juego ni aguijón. Terminar la tristeza y festejar con huaino y marinera, depende de usted. Necesitamos una elección que le ponga 20 al Perú... cero al avispero. Para que eso suceda, ahora --y no mañana-- hay que trabajar. Buen peruano, ya es hora ¿qué espera?