PUBLICIDAD CONTRA EL OLVIDO
Publicistas nos dicen cómo unirnos en favor de los derechos humanos.
Por Luis Felipe Gamarra
El ejercicio parecía sencillo. Tal como hicimos hace tres semanas --en favor de una campaña por el pisco-- solicitamos a diversas casas de publicidad que colocaran sus respectivas herramientas de márketing para generar un impacto sobre el tema de los derechos humanos. Tras la extradición de Alberto Fujimori, quien será procesado por haber participado presuntamente en crímenes de lesa humanidad, consideramos oportuno dedicarle el próximo ejercicio a los derechos humanos. La razón: es un tema que se ha visto abrumado de tanta carga política, al punto que sería todo un reto creativo quitarle todo ese peso que injustamente ha tenido que llevar.
Teníamos una ventaja: a partir de la dinámica del pisco, muchas agencias nos llamaron y mostraron su interés en participar en otra campaña similar. A todas ellas, les comentamos el objetivo. Primer traspié. De las 11 agencias que llamaron, ninguna quiso participar. Por eso, llamamos a Toronja, Ogilvy y Pragma, tres colaboradoras de la página. Incluso, Toronja aceptó adelantar, en calidad de exclusiva, un afiche que pronto inundará las calles de Lima. Publicidad Causa, casi por un azar, se comunicó con nosotros en el camino y aceptó participar en la dinámica sin hacer peros, faltando solo días para la publicación. El resto, apuntando desde razones políticas y personales, prefirió "colaborar más adelante con otros proyectos".
DERECHOS SON TODOS
Muchas dictaduras han utilizado la publicidad para sustentar poder y difundir su popularidad. El Perú no ha sido la excepción. Existen publicistas registrados en los vladivideos. Por eso mismo, esta dinámica no solo resulta imprescindible para medir la capacidad de la publicidad de bandera, sino para demostrar que existe una nueva generación de jóvenes y talentosos publicistas que no le corren a los temas polémicos, delicados y difíciles. Incluso, Pragma nos comentó que ya ha colgado un video en You Tube (yocedomisderechos) en el que se ve cómo marcharon por las calles preguntándole a la gente si deberían morir unos pocos en favor de muchos. La mayoría les contestó que sí: allí les solicitaron firmar una declaración jurada. Estas campañas serán donadas a las entidades pro derechos humanos, para que sigan luchando con mejores armas por los derechos de todos.