Tenía el carisma de un cajero automático. Pero eso era lo que menos le importaba al público de Shell. Pese a su escasa habilidad para esgrimir una sonrisa natural, Schumacher podía ufanarse de ser un divertido modelo de publicidad. Años atrás, conquistó al 'target' de Shell en los tres spots de la campaña "What will Schumi do next?". Escenas con cámara escondida, en las que el siete veces campeón de la Formula 1 interpretaba a una estatua de sí mismo, un grifero y un típico usuario, al lado de sorprendidos consumidores reales, que observaban atónitos como 'Schumi' llegaba hasta un grifo Shell para llenar el tanque de su Ferrari 248. Desde hace exactamente 60 años, Enzo Ferrari le encargó a Shell la responsabilidad de suministrar de combustible a toda su escudería.
Evidentemente, para celebrar dicha alianza no podían dejar de lado al hombre que hizo de la estadística su mejor gesto. La última campaña de Shell, para los lubricantes Shell Hélix Ultra, acaba de ser lanzada paralelamente en Argentina, Chile, Colombia, Perú, Venezuela y Brasil. A partir del concepto "Él nunca aceptaría un lubricante inferior", JWT Londres comunica a los consumidores que el ya retirado as de la Fórmula 1 jamás utilizará en el asfalto de la calle un lubricante menor al que utilizó en las pistas de carrera. A pesar de que Schumacher se retiró el año pasado, es un líder de opinión en materia automotriz. No solo por ser el piloto más galardonado de todas las décadas, sino por su rígido e inalterable profesionalismo. Si JWT no logró hacerlo reír, quizá nadie lo logre.