PARÍS [AGENCIAS]. Hoy se cumplen 90 años de la muerte de Margaretha Geertruida Zelle, bailarina exótica de nacionalidad danesa (más conocida en los libros de historia bélica con el nombre de Mata Hari), quien alcanzó la posteridad luego de ser ejecutada por el Ejército de Francia, por el supuesto cargo de haber servido de espía para los alemanes durante la Primera Guerra Mundial.
Antes de ser espía, Mata Hari era famosa en los clubes nocturnos de la Ciudad Luz, gracias a su provocativa y sensual forma de bailar y a los numerosos amantes que cultivó, en especial miembros de las fuerzas armadas de distintos países.
La bailarina estuvo casada con Campbell McLeod, un capitán al servicio del Ejército de Dinamarca con quien viajó por exóticos territorios, como Sumatra y Java. Hasta el día de hoy permanecen en el misterio las circunstancias que involucraron a Mata Hari en el espionaje internacional. Los rumores apuntan a un primer acuerdo establecido entre la bailarina y un cónsul alemán en 1916.
Poco después de su captura, al ser interrogada por oficiales franceses, Mata Hari admitió haber proporcionado información al Servicio de Inteligencia Alemán, pero también al Ejército de Francia.
El 15 de octubre de 1917 fue ejecutada en la localidad de Vicennes, cerca de París.