SNI considera que medida perjudicará notablemente a la industria local. MEF sostiene que la industria peruana sí se beneficiará en el mediano plazo
Por Karín Acevedo
Mejorar la competitividad, incrementar la productividad y brindar mayores beneficios a la población fueron las razones que motivaron al Gobierno a reducir las tasas arancelarias (impuesto por la importación) de 4.224 subpartidas, entre las que destacan los productos alimenticios, los bienes de capital y los insumos.
Sin embargo, la medida no cayó bien entre todos los sectores. Los empresarios agrupados en la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) no dudaron en criticar esta medida y dijeron que no favorecía a la industria peruana. Algo que, indicaron, se vería reflejado en la reducción de 6% de la población económicamente activa (PEA) industrial para el 2008.
También afirmaron que el producto bruto interno (PBI) manufacturero desaceleraría su ritmo de crecimiento en 15%.
Algunos casos puntuales en los cuales los industriales señalan que la reducción de aranceles generará un efecto negativo son: el sector metalmecánico, en el que indicaron se genera un discriminación para reducir impuestos a la importación de unos productos y no de otros.
Sobre la industria cementera, comentaron que la producción de cemento hoy abastece adecuadamente el mercado local, por lo que una medida para importar cemento a bajo precio no era necesaria.
Es más, la SNI lamentó que esta reducción arancelaria no fuera concertada con el Ministerio de la Producción, que tenía una propuesta de rebaja menos radical que la última aprobada.
Además, criticaron que la elección de partidas fuera hecha directamente por el MEF, sin que tuviera conocimiento la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz.
El presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Eduardo Farah, expresó su confianza en que el Gobierno reconsideraría la reciente reducción de aranceles.
"Muchas de las partidas y subpartidas que han sido afectadas por esta medida con arancel cero son producidas en el Perú, razón por la cual se han generado nuevas protecciones negativas", lamentó.
En tanto, los agricultores vinculados a Conveagro comentaron que era evidente la tendencia del Gobierno de favorecer al sector comercial, que se beneficia con importar sin pagar impuestos y sin trasladar esas rebajas a los consumidores, que siguen pagando precios más elevados por productos derivados como el pan.
SÍ HAY BENEFICIO
Ante este reclamo industrial el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) reconoce que todo proceso de rebaja arancelaria genera reacciones adversas, como las obtenidas en diciembre del 2006, cuando se efectuó la última rebaja arancelaria a 2.798 subpartidas. Para el MEF los beneficios en el corto plazo son para los consumidores, mientras que en el mediano y largo plazo el beneficio se trasladará a las industrias. Afirmaron que si se encontrara una protección negativa se iría corrigiendo en el futuro. Agregaron que dicha reducción fue concertada ente el MEF, el Ministerio de la Producción y el Banco Central de Reserva.
Afirmaron que se fomentará la competitividad y que, por tanto, tendrá un impacto positivo en la economía. Mencionaron que las cifras demuestraban que la industria sí había salido beneficiada con la reducción arancelaria de diciembre último. De acuerdo con las cifras del Banco Central de Reserva, la manufactura no primaria creció 8,3% en el 2006 y a julio de este año acumuló una expansión de 12,5%.
Otra cifra muestra que en el 2006 la manufactura no primaria tenía un 73,3% de utilización de capacidad instalada, mientras que a julio de este año pasaron a 78,7%. En el caso de la industria cementera mencionaron que, actualmente, tenía una capacidad instalada de 90% y que el sector construcción venía creciendo a tasas de 14%, aunque la preocupación del Gobierno era asegurar ese ritmo de crecimiento y para ello se necesitaba más insumos (cemento) para la construcción.
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