Senamhi podrá determinar a fines de este mes la intensidad de evento. Continuará la sensación de frío en la costa y lluvias en la zona sur del país
Por Norka Peralta Liñán / Carlos Necochea
La sensación de frío en la costa peruana, las bajas temperaturas en el mar y las lluvias de moderada intensidad en el sur del país configuran la presencia del fenómeno de La Niña, informó ayer Ena Jaimes, directora de Climatología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), una de las entidades que integran el comité multisectorial para el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen). Sin embargo, el Enfen no ha confirmado de manera oficial dicha noticia, pues su presidente, el almirante Hugo Arévalo, voz autorizada del mencionado comité, no se encuentra en el país.
La Niña es un fenómeno inverso a El Niño, pues se caracteriza por un descenso de la temperatura del mar. Entre sus efectos, menos catastróficos que los de El Niño, si se toman las previsiones del caso, se encuentra la presencia de abundantes lluvias en el sur del país.
Según se supo, el último martes, en una reunión a la que asistieron los representantes de las otras entidades miembros del Enfen, el Senamhi habría explicado que "las condiciones océano-atmosféricas observadas durante el trimestre pasado, y a la fecha, en el Océano Pacífico ecuatorial oriental y en el mar peruano, indican que estamos ante la configuración típica de un evento frío, La Niña, por lo que se espera que continúen las condiciones frías en la costa peruana para el trimestre octubre-diciembre 2007".
TODO DICE QUE SÍ
"Sí, las condiciones actuales significan que existe una correlación con las características propias de La Niña. Por ejemplo, cuando El Niño está presente, se registra un calentamiento de la temperatura del Pacífico y la disminución de las lluvias en la sierra sur. En cambio, cuando se da La Niña, hay un enfriamiento de las aguas del Pacífico y el aumento de las lluvias en la sierra sur", comentó Jaimes.
Una primavera fría es uno de los efectos de La Niña que estamos experimentando, refirió Jaimes. Sin embargo, la intensidad del fenómeno recién se podrá conocer a fines de octubre. Según la especialista, en este mes se podrá ver si las temperaturas frías del mar se mantienen o si tienden a normalizarse. Si ocurre lo primero, tendríamos un verano corto, pues la sensación de frío podría durar hasta enero. Si ocurre lo segundo, podríamos estar ante una Niña débil.
"Tenemos que ver qué ocurre a fines de octubre", invocó la especialista del Senamhi.
Entre las perspectivas para los meses de octubre a diciembre, se supo que el Enfen prevé que se mantendrá la sensación térmica de frío, entre ligera a moderada intensidad, principalmente para la costa central y sur. También se esperan lluvias esporádicas ligeras, por efecto de trasvase, en la costa norte.
Asimismo, según los pronósticos de la mayoría de modelos climáticos, se prevé que en el Océano Pacífico ecuatorial oriental y en el mar peruano habrá una tendencia al debilitamiento gradual de las condiciones frías.
UNA NIÑA DE POCA INTENSIDAD
Humberto Calvo Chía, físico de la Universidad Católica del Perú y experto en climatología, está de acuerdo con estas previsiones, aunque "en el desarrollo de las condiciones actuales no existe indicios de una Niña de gran intensidad". Por ello, estima, hay la probabilidad de que en el verano las condiciones tiendan a normalizarse.
Sin embargo, Calvo, recomendó que las autoridades competentes en el tema, es decir el Enfen, tengan en cuenta que una adecuada previsión de las consecuencias de La Niña, aun cuando esta sea débil, debe especificar en qué regiones del país las lluvias serán más frecuentes y en dónde se presentarán las más bajas o más altas temperaturas.
"Estos aspectos normalmente no son abordados con profundidad, por lo que recomiendo a los que tomen decisiones considerar pronósticos con un alto grado de confiabilidad y que sean difundidos con la debida anticipación para que así los diferentes sectores productivos tomen sus previsiones", sostuvo Calvo.
Habrá que esperar a que acabe el mes de octubre para conocer si esta Niña será débil o traerá consigo travesuras climáticas para las que ya debemos estar preparándonos.
No llegará a niveles catastróficos
Según Ronald Woodman, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), La Niña no mostrará indicadores alarmantes y describirá condiciones similares a las que muestra normalmente el mar peruano. Woodman explica que las aguas ubicadas frente a la costa son frías debido no a la Corriente de Humboldt, ni porque vienen de la Antártida sino porque afloran de las profundidades del mar.
En ese sentido, se habla de procesos de afloramiento costeros que generan una sensación térmica de frío. Con La Niña esa sensación es mayor, como la que ya percibimos.
Aunque en otros países hay una correlación entre los huracanes y La Niña, en el Perú este fenómeno puede obligar a los agricultores a optar por cultivos que no requieran mucha agua debido a que pueden presentarse sequías en algunas zonas. Woodman dijo que a diferencia de El Niño, La Niña nunca llega a niveles catastróficos.