ADOLESCENTE PERUANA GANÓ TRES MEDALLAS DE ORO EN LOS JUEGOS MUNDIALES OLIMPIADAS ESPECIALES 2007 SE LLAMA ROSA YATACO Y LA SEMANA PASADA TUVO OTRO BUEN MOTIVO PARA FESTEJAR: CUMPLIÓ 15 AÑOS
Por Pedro Canelo
La pista de aterrizaje es una cancha de cemento. Allí, cuando comienza a sonar el piano, Rosa Yataco compra los boletos y saca pasaporte al bailotear junto a una cinta delgada que la rodea toda. Dice que, en medio de esa danza de las figuras, siente que puede elevarse. Que está volando. Que nadie le pedirá visa. Que tiene derecho. Porque el cielo no cuesta.
Así, con las puntas de los pies incesantes y erguidas, se acompañó con "Balada para Adelina" para dejar de ser terrenal y ganar tres medallas de oro en los Juegos Mundiales Olimpiadas Especiales en Shangái, China. En la clasificación general de gimnasia rítmica, esta deportista especial alcanzó el segundo puesto al compás de Richard Clayderman y de su exactitud corporal.
Era la primera rutina en Shangái, Rosita comenzaba a competir, y tuvo que trastabillar con la duda antes de subir al podio total. Había hecho 5,40 de puntaje, cuando los ganadores no bajan de 7. Ya no quería salir a competir. Ya no. Su entrenadora Inés Barrantes le dijo: "Si te quieres ir, vete sola". Rosa, en esos segundos de indecisión, dice que había entrenado muy duro para que su sueño fuera tan fugaz. Salió otra vez a la pista y terminó con un 7,80 que fue suficiente para ser la mejor.
UN VESTIDO Y UN AMOR
Han pasado dos semanas desde que Rosa Yataco regresó al Perú y aún le cuesta estar despierta en las tardes por el cambio de horario. En esa pista de aterrizaje, que es una cancha de cemento, trata de imitar el revoloteo de Shangái y después se alista para ir al Centro de Lima en busca de la vestimenta que usará en su fiesta de 15 años.
Rosita es musical y precisa. Desde hace cuatro años entrena con Inés Barrantes, quien descubrió su elasticidad y el acorde de sus movimientos en el colegio especial Albert Einstein. Rosita no tiene familia, vive desde hace siete años en la Casa-Hogar San Miguel Arcángel del distrito limeño con ese mismo nombre. Por eso Inés es una de sus madres. La otra es Cecilia Adrianzén, directora del albergue, quien pide apurar el paso para salir al centro comercial.
La semana pasada, Rosita tuvo dos buenos motivos para sentirse en los cielos. Despegó en China y en Lima, su espacio a un lado de las nubes fue, otra vez, la cancha de cemento donde se hizo la fiesta de Rosita y de otras cinco que son albergadas en las casas del Inabif.
Apenas vio el vestido verde, dijo: "Ese es para mí". Salió caminando con cuidado del probador y abrazó a sus dos mamás. Es un día bueno, donde ella no se niega al abrazo. A veces, la misma niña es rebelde y solo Inés puede hacer que vuelva a esa burbuja rítmica donde solo tiene que dejarse llevar.
"Me gusta mucho la lucha libre, sobre todo Shawn Michaels, John Cena y Triple H". Como las armonías más sofisticadas, ella también es impredecible desde la extravagancia de sus gustos. Cuando se apaga la música, Rosita se imagina en un parque con un perro: ese regalo inalcanzable y restringido, lo único que por cuestiones de espacio su casa-hogar no le puede dar. Por eso, cuando el sonido regresa, ella convierte la cinta y el aro en partituras maestras que la llevan donde aún no puede estar. El cielo no cuesta.
ANTECEDENTES
Medallas ganadas por las delegaciones peruanas en los Juegos Mundiales Olimpiadas
Luisiana 1983 3
Indiana 1987 12
Minneápolis 1991 28
Connecticut 1995 37
Carolina del Norte 1999 71
Dublín 2003 71
Shangái 2007 54
EL DATO
Cualquier donación para estos deportistas en la cuenta en soles del BCP: 193-1161138-0-65