Tres ejemplares de lobos de río fueron avistados en el río Vilcanota. Piden protección del rico ecosistema que albergue a estos ejemplares
Se la daba por desaparecida. Solo era parte del recuerdo y las historias, cuando de pronto hizo su aparición y abrió la esperanza de que nuevamente comenzaría a ser vista con más frecuencia. Era el 24 de setiembre pasado cuando, frente al torrentoso río Vilcanota, en un conocido hotel del poblado de Aguas Calientes, en el departamento de Cusco, unos huéspedes que saboreaban su café vieron en el cauce a unas pequeñas nutrias y les tomaron fotos.
Fue por fin el registro visual e inequívoco de la reaparición de la nutria de río en las zonas colindantes del santuario de Machu Picchu. En esta región, hace más de tres décadas, se advertía la presencia de estos animales y de otros ejemplares de la fauna, pero en los últimos lustros, por el avance del hombre, habían sido obligados a migrar a lugares más seguros e inaccesibles de la selva.
"Fue frente al Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel, en el río Vilcanota, distrito de Aguas Calientes, donde el 24 de setiembre, entre las 11:00 a.m. y 11:15 a.m., se observó a una familia de tres individuos de nutrias o lobitos de río que también son llamados mayupumas, pisuas o pararis. Fueron vistos por varios huéspedes y por guías turísticos", reveló José Koechlin, presidente de Inkaterra.
Pero ese suceso no fue el único, pues el 4 de octubre, en horas de la madrugada, se volvió a observar, aparentemente, a los integrantes de la misma familia de nutrias. De acuerdo con los expertos, es probable que se trate de una pareja de nutrias con su cría.
Conocida con el nombre científico de 'Neotropical river otter' o 'Lontra longicaudis', esta nutria pesa unos 12 kilogramos, y los machos son en promedio de 20% a 25% más grandes que las hembras.
El hábitat de este tipo de nutria comprende desde el noroeste de México hasta Sudamérica.
CUIDEMOS EL AMBIENTE
José Koechlin, quien subrayó que su institución apoya la conservación e investigación sobre la flora y fauna que se realiza en varios lugares de la selva peruana, informó que desde hace algunos años ya se tenía referencias de las inusuales visitas de las nutrias a las zonas aledañas de Machu Picchu, en especial a la del poblado de Aguas Calientes.
"Tenemos noticias de que hace unos once años varios testigos y visitantes de la zona de Machu Picchu observaron en el río Vilcanota a estos lobitos de río y ello fue un suceso. Hoy con estos nuevos paseos, que por lo visto ya se hacen más frecuentes, se abre la esperanza de que podamos encontrar de nuevo tanto especies de flora como de fauna que prácticamente ya estaban consideradas en proceso de extinción en esta área del santuario histórico", dijo Koechlin.
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Esfuerzo conjunto de preservación
4Para que las visitas de nutrias sean frecuentes en el área de Machu Picchu es necesario que las autoridades de turismo, municipales y del Inrena coordinen esfuerzos a fin de lograr una mayor protección de esta zona de la selva cusqueña, sugirió José Koechlin.
4Se atribuye a la abundancia de peces en el Vilcanota este retorno de nutrias a la cuenca.