EN ESPAÑA SE EXPONEN 126 FOTOGRAFÍAS DEL CÉLEBRE FOTÓGRAFO FRANCÉS QUE ABARCAN EL PERÍODO ENTRE 1932 Y 1979. LA MUESTRA RECOGE TODAS LAS FACETAS DE SU TRABAJO
GIRONA, ESPAÑA [AGENCIAS] La sede de la obra social de Caixa Girona acoge, a partir del 27 de este mes, la exposición "Henri Cartier-Bresson. Fotógrafo", que muestra una selección de 126 fotografías que abarcan un período de 40 años y que recogen todas las facetas del artista francés nacido en 1908 y fallecido en el 2004.
Desde principios de los años 30, el fotógrafo francés exploró los grandes movimientos artísticos, políticos y sociales, y ahora La Caixa, en colaboración con la Fondation Henri Cartier-Bresson y Magnum Photos, presenta la muestra que ofrece el retrato de un artista que escogió siempre el anonimato en la acción para captar mejor el instante.
La exposición, curada por Robert Delpire, reúne una selección de 126 fotografías que abarca el período entre 1932 y 1979 y que recoge todas las facetas de su trabajo.
"Para mí, la cámara es un cuaderno de esbozos, el instrumento de la intuición y la espontaneidad, la dueña del instante. Para representar el mundo hay que sentirse implicado en lo que se captura a través del visor. Esa actitud requiere concentración, sensibilidad y sentido de la geometría", aseguraba el fotógrafo francés.
Cartier-Bresson, uno de los nombres fundamentales de la fotografía del siglo XX, fue pionero del fotoperiodismo moderno, impulsor de la agencia Magnum Photos y creador del concepto de instante decisivo, que ha dado nombre a un sentimiento compartido por muchos fotógrafos: la sensación de hacer coincidir el ojo, la cabeza y el corazón en un gesto que permite captar la realidad por sorpresa.
Los paisajes urbanos ocupan un lugar destacado en la exposición, junto a fotografías de acontecimientos históricos, como la coronación de Jorge VI de Inglaterra, la visita del cardenal Pacelli a París en 1938 o la incineración de Gandhi.
Según el curador de la muestra, Robert Delpire, los retratos anónimos tienen una fuerza extraordinaria: la puesta en escena totalmente involuntaria revela aspectos ocultos de la personalidad de los protagonistas. Sin embargo, Cartier-Bresson sobresalió especialmente en el retrato de artistas, y en la exposición pueden contemplarse algunos de los mejores ejemplos: Alberto Giacometti y Truman Capote, Jean-Paul Sartre y William Faulkner, Saul Steinberg y Henri Matisse.
Las fotos de viajes permiten asistir a la transformación del mundo, ya que Cartier-Bresson fotografió el París de los años 30 y el México posterior a la revolución, la Alemania liberada y los países del Este en los primeros años de la Guerra Fría.
La labor de fotoperiodista lo llevó a trabajar entre Europa y América, Occidente y Oriente, y a convertirse en un intérprete sensible de Japón y la India contemporáneos.
Fue un gran enamorado de España, a la que visitó en numerosas ocasiones, muestra de ello son las fotografías que pueden verse en la exposición de Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Córdoba y Sevilla, de los años de la República, que tienen su contrapunto en una imagen de los 50 que explota la paradoja que se oculta tras la realidad cotidiana.