BAGDAD [El Comercio/ Agencias]. Nueva masacre. Un atacante suicida montado en una bicicleta detonó los explosivos que portaba entre un grupo de reclutas en un campamento de la policía en Bakuba, al noreste de Bagdad, y mató a 30 personas además de herir a otras 20, informaron fuentes policiales.
Los reclutas esperaban la autorización para ingresar al campamento a fin de cumplir su jornada de entrenamiento cuando ocurrió el atentado, dijo un policía que prefirió no identificarse por carecer de permiso para hablar a los medios de comunicación.
Otro de los testigos contó que el suicida logró deslizarse a través de un hueco en la pared de concreto que rodea el complejo policial, y que segundos después se produjo la gran explosión.
Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad por el ataque, pero este porta el sello de Al Qaeda, que a menudo usa suicidas con bombas en atentados contra las fuerzas de seguridad iraquíes y genera un efecto devastador.
LIBERAN A REHENES
Entre tanto, el ejército iraquí anunció que liberó a ocho de los 11 jefes tribales que habían sido secuestrados el domingo, en una operación en la que murieron cuatro de los secuestradores, declaró el portavoz del ministerio de Defensa iraquí, Mohamed al Askari.
Los 11 jefes tribales de la provincia de Diyala fueron secuestrados el domingo en el barrio de Al Shaab, norte de Bagdad, tras una reunión con un alto funcionario de la oficina del primer ministro, Nuri al Maliki.
Simultáneamente, en el sur de Iraq, el ejército estadounidense entregó el control de la seguridad a las autoridades locales de la provincia de Kerbala, ubicada 80 kilómetros al sur de Bagdad, hogar de una de las ciudades más sagradas del islam chiita.
Kerbala es la octava provincia de las 18 de Iraq donde el control ha sido transferido a autoridades iraquíes. Importantes funcionarios civiles y militares estadounidenses, como el embajador Ryan Crocker y el general David Petraeus, dijeron que fue un momento significativo para la transición iraquí hacia la pacificación.
Además, Al Maliki anunció que la seguridad en la provincia de Basora también será transferida a los iraquíes a mediados de diciembre. Las fuerzas británicas a cargo de la zona ya han empezado a retirarse del centro de la capital provincial al aeropuerto, ubicado en las afueras de la ciudad.