Proyecto también permite ahorrar agua y mejorar la producción
Por Wilfredo Sandoval
José Torres, de la comisión de regantes de Pítipo, tiene una nueva actitud sobre la forma de cultivar arroz que le enseñaron sus padres y abuelos. Desde hace pocos meses aplica una técnica gracias a la cual ahorra agua y combate las plagas, pero también logró disminuir la población de larvas de los zancudos que causan la malaria.
Él y su familia están contentos por los resultados obtenidos gracias a la iniciativa de riego con secas intermitentes en el cultivo de arroz. También lo están otros 187 productores del cereal que consiguieron los mismos resultados durante el proyecto.
José Torres ahora se siente más tranquilo trabajando en el campo porque está seguro de que cuando recorra los arrozales ya no tendrá sobre su cuerpo los cientos de zancudos que, hasta hace poco, perseguían a cada habitante.
El director regional de Agricultura, Leoncio Navarrete, dijo que lo ideal sería aplicar la misma técnica en la mayoría de campos dedicados al cultivo de arroz. "Con estos resultados se trata de crear conciencia entre los campesinos para que mediante esta técnica ayuden a controlar los índices de malaria", declaró.
Los especialistas Jorge Vélez y José Rivas, responsables de la iniciativa, recordaron que durante la campaña agrícola 2006-2007 se logró ahorrar aproximadamente el 38% del agua de riego.
Durante la campaña se registró una disminución del 70% de la población de larvas del zancudo que transmite la malaria y se consiguió incrementar en 25% el rendimiento que se obtiene mediante el tradicional riego por inundación permanente, explicaron.
La técnica conocida como secas intermitentes consiste en reducir los volúmenes de agua y permitir el desarrollo del cultivo en períodos secos, sin que ello afecte el rendimiento.
El asesor técnico del proyecto, Wilder Carpio, reveló que gracias a los resultados durante la iniciativa de riego con secas intermitentes el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Canadá (IDRC) aprobó un financiamiento de US$ 100.000 con el objetivo de evaluar, durante los próximos años, el impacto de la técnica de riego entre los habitantes del distrito de Chongoyape.
LAS CIFRAS
4704 hectáreas de sembríos de arroz fueron utilizadas para desarrollar este proyecto.
43 comisiones de regantes estuvieron vinculadas en este trabajo: Pítipo (Ferreñafe), Mochumí (Lambayeque) y Chongoyape (Chiclayo).
412.000 metros cúbicos de agua se usaban antes para regar una hectárea de arroz, pero con la nueva técnica se utilizan 8.400 metros cúbicos.