Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

Buenos días: Primero la dignidad del país

El enfrentamiento entre el IPD y la FIFA ha salido de lo deportivo para ser un problema que afecta nuestra dignidad como país.

Los peruanos nos indignamos cuando alguien esboza la posibilidad de que se instale en el país una base estadounidense para enfrentar la subversión y el narcotráfico. Y tienen razón, debemos cuidar nuestra soberanía. Brincamos cuando empresas extranjeras exigen mayores beneficios que las nacionales. Y el país tiene razón, debemos hacernos respetar como peruanos.

Sin embargo, cuando la FIFA pretende estar por sobre nuestras leyes y ejercer en la práctica una evidente extraterritorialidad, se escuchan voces timoratas de quienes están dispuestos a sufrir todas las desvergüenzas, con tal de no quedar desafiliados.

Podemos estar dispuestos a sufrir menor seguridad ante la subversión, preferimos recibir menos inversión; aceptamos muchos sacrificios para resguardar nuestra soberanía, pero hay quienes están dispuestos a consentir todo, con tal de no quedar fuera de la órbita del fútbol internacional. ¡Eso no!

Afortunadamente, la mayoría de los peruanos, según la última encuesta de El Comercio, preparada por Apoyo, (71%) está a favor de priorizar nuestra soberanía y mandar al tacho a la FIFA y sus amedrentamientos. Bien por los peruanos.

Y es que en situaciones como la presente los países tienen que tomar partido y preferir dejar de lado la diversión y optar por los valores que forjan nuestra identidad. Esto, claro está, no siempre es fácil. Nadie quiere quedarse sin continuar bregando por ir al Mundial --si bien nuestras posibilidades de clasificación son remotas-; nadie quiere, en el fondo, alejarnos del circuito mundial establecido. ¿Pero puede la FIFA imponernos un presidente de federación descalificado por el Estado y repudiado por el 71% de los peruanos? ¿Puede obligarnos a pasar por encima de nuestras leyes y sistema judicial para aplicar el propio en una clara muestra de extraterritorialidad y avasallamiento de nuestra soberanía? A fin de cuentas, todo se reduce a lo siguiente: ¿Estamos dispuestos a dejar de lado nuestra dignidad como país?

Hay en juego mucho más que el fútbol. Nuestra soberanía no puede verse mellada porque una persona se aferra al poder en una institución, en contra del deseo generalizado de los peruanos. Si somos suspendidos o desafiliados el responsable será Manuel Burga. Sobre sus espaldas caerá el baldón y será recordado por eso. Esperemos que el Señor Burga recapacite. Tiene aún tiempo de poner a su país y al fútbol peruano por encima de su persona y no jurar al cargo hoy. El país se lo pide.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google