El PERÚ CLASSIC ENTRÓ EN UN PERÍODO DE ESPERA POR FALTA DE OLAS DE BUEN TAMAÑO
Por Patrick Espejo M. Enviado especial
Máncora. La fiesta estaba armada. El estrado listo, la música a todo volumen, las invitaciones repartidas, las chicas con sus trajes multicolores presentes, pero él no quiso participar. Decidió que no era el día, que había que tener paciencia y simplemente no dejó que su hija mayor, la ola, apareciera por el lugar asignado para la competencia.
Sin olas pasó el primer día del Perú Classic, la gran cita de la tabla y sexta fecha del circuito mundial de la ASP. Ayer muy temprano, los jueces confirmaron el rumor difundido el lunes y decidieron no dar el visto bueno para el inicio.
"Así es esto. Hay que esperar que lleguen mejores olas", dijo brevemente Sofía Mulanovich, la engreída del torneo que es seguida atentamente por decenas de cámaras. Ella aprovechó el descanso para entrenar en la playa, a pocos metros de su casa, mientras su compañera de circuito, la australiana Layne Beachley, hacía algunos intentos por dominar un caballito de totora.
Fue un día raro, opaco, lleno de nubes y algo ventoso, que mejoró un poco hacia la tarde y que hace pensar, al menos en teoría, que hoy, cuando los jueces verifiquen el tamaño de las olas, pueda cumplirse al menos la primera parte del campeonato.
Día de paseo
La ausencia de olas obligó a las chicas del tour a recorrer diversos lugares para poder entrenar. Un grupo de ellas llegó hasta la playa de Lobitos donde pasó buena parte de la tarde. Las australianas Jessi Miley-Dyer, Samantha Cornish, Amee Donahoe y la sudafricana Rosanne Hodge surfearon olas de hasta metro y medio ante la mirada de algunas tablistas nacionales y motivaron que varios espectadores se animen a desenfundar sus tablas.
Apenas un rato antes, el presidente del IPD, el ingeniero Arturo Woodman, acompañado por el titular de la Federación Peruana de Tabla, Eduardo Cáceres, y David Aabo, de la ONG peruana Olas para el Desarrollo, entregaron cinco tablas al colegio secundario de Lobitos, continuando el plan de difusión de la tabla entre los escolares de las zonas costeras.
"Hace unos meses recibimos una donación desde Australia de 400 tablas. La idea es incentivar a los jóvenes a la práctica de este deporte y lo estamos haciendo a través de esta ONG que se encarga de enseñarles los secretos del deporte, pero además tiene el compromiso de enseñarles inglés e inculcarles el cuidado de la naturaleza", explicó Woodman. "Por fin se está viendo a la tabla como una oportunidad de turismo alternativo. El Perú tiene excelentes olas", anotó Cáceres.
TRES DE ESTEPHANIE GILMORE
1 La número 1 del ránking visitó Máncora hace mes y medio
2 Vino apenas supo que esta fecha se disputaría en el Perú
3 "Esta playa tiene buenas olas. Ojalá nos vaya muy bien", dijo