Finalmente, parece retornar la cordura y ayer la ministra de Transportes, Verónica Zavala, anunció que hoy se reunirá con el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, para evaluar alternativas de solución al entrampamiento de la autopista Ramiro Prialé.
El tema merece alta prioridad, por respeto a los sufridos ciudadanos-contribuyentes que viajan al centro chico y la sierra central.
A lo largo de todo el año, conducir por la Prialé es un vía crucis, pues el tiempo que se gana en la autopista se pierde de modo exponencial cuando se llega al tramo de conexión con la Carretera Central. Ello, debido al desastroso estado de dicho tramo y la profusión del comercio informal. Y, peor aún, hasta ahora nadie se hace responsable, ni los concejos locales de Ate y Chosica, ni la Municipalidad de Lima ni el Ministerio de Transportes.
Hay que recordar que el gobierno aprista prometió concluir la autopista hasta Chosica. Pero si no puede hacerlo ahora, por lo menos debe poner los medios para dar trámite a la propuesta de avanzar la autopista hasta Ricardo Palma, en coordinación con la Municipalidad de Lima.