El presidente de Perú-Petro justifica el otorgamiento de grandes áreas para la exploración petrolera en la selva y solicita evaluar la situación de las comunidades no contactadas
Por Manuel Marticorena Solís
Al igual que la minería, el sector hidrocarburos enfrenta la oposición de algunas organizaciones ambientalistas y de defensa de los pueblos nativos. Dos casos se han presentado con especial nitidez en los últimos días: en el primero de ellos se advierte sobre la posible explotación de la reserva del Candamo (Madre de Dios), gracias a una ley que estaría por enviar al Congreso el Poder Ejecutivo.
El segundo es el pedido de una medida cautelar solicitada por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que el Estado Peruano suspenda las operaciones de la empresa Barrett Resources en Loreto, porque pondría en riesgo la salud y el hábitat de comunidades no contactadas. Ante estos temas, Perú-Petro también tiene una posición, la que es dada a conocer en la siguiente entrevista por su presidente, Daniel Saba.
¿Por qué el Estado insiste en realizar actividades petroleras en el Candamo, siendo un Parque Nacional?
Perú-Petro trabaja solo en áreas donde puede trabajar. Pese a que sabemos que hay reservas gasíferas en la zona, no podemos intervenir ahí mientras sea un parque.
¿Y por qué se habla entonces de una intervención en la zona?
Se habla de que hay un proyecto del Poder Ejecutivo que se mandará al Congreso, para permitir la explotación de estos recursos. Lo cierto es que al Congreso no ha entrado ningún proyecto de ley y en el Ministerio de Energía y Minas (MEM) no hay un proyecto de este tipo; por lo que no vale la pena hablar de una especulación.
La Asociación Interétnica de desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) ha presentado a la CIDH un recurso de amparo contra el Estado Peruano para que Barrett suspenda sus actividades petroleras en Loreto, por el riesgo de afectar a comunidades no contactadas. ¿Cuál es la posición de Perú -Petro?
Perú-Petro no ha participado en este proceso, sino el MEM, en representación del Estado, porque la denuncia es contra este último. Aunque sé que la presentación de Aidesep ante la Comisión no fue suficientemente convincente.
Perú-Petro no participa, pero le ha dado elementos al MEM para su defensa.
Nosotros no opinamos en abstracto. Cuando se presentó esta solicitud de Aidesep ante la CIDH, lo primero que hicimos fue mandar a realizar un informe antropológico. Las conclusiones son terminantes y dicen que no tiene sustento la denuncia de Aidesep. Dicen que en el lote de Barrett existen grupos de personas no contactadas y que con la actividad petrolera se afectará su derecho a la vida, pero no han acompañado ningún informe de la fiscalía, parte policial o datos significativos de que esto sea así. Aidesep ha presentado supuestas evidencias que hemos mandado a analizar para ver si tienen un sustento técnico, antropológico y técnico, porque no se registrado ningún avistamiento de este tipo de comunidades en los últimos quince años en la zona.
El que no se les hay visto no quiere decir que no existan...
Por supuesto, puede ser una cuestión casual el no haberlos visto, pero si así fuera estarían protegidos por la ley peruana y por las normas de las propias empresas. Lo que nos indigna es que se lancen informaciones de una manera ligera, diciendo que la actividad petrolera va a matarlos, lo que es totalmente falso.
El Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) publicó en fecha reciente imágenes de grupos no contactados.
Una imagen no prueba nada, pero no quiero entrar a especular con eso. Informes de especialistas hablan de que habría por lo menos diez grupos étnicos en situación de aislamiento voluntario, pero son informes que datan de la década del 80 y se han elaborado con base en testimonios, justificando sin mayores pruebas objetivas la constitución de reservas territoriales. Creemos que debe haber un régimen de protección real, por eso consideramos necesario formar comisiones multisectoriales técnico-académicas que establezcan si estos pueblos existen o no. De existir, hay que protegerlos, nadie se opone a eso.
De otro lado, ¿cuáles son las razones por las que Perú-Petro otorga lotes tan amplios para la exploración petrolera?
El que se entregue en concesión un millón de hectáreas para la exploración petrolera no quiere decir que toda esa área se va a perforar. Si se da estas áreas es porque hay poca información petrolera respecto de las reservas que allí existen. Las empresas solo pueden quedarse con el 50% del área original, pero eso no quiere decir tampoco que van a talar los árboles de la zona.
Quinientas mil hectáreas sigue siendo un territorio amplio.
Sin embargo, lo que se trabaja físicamente es una cantidad mínima: representa el 0,1% del territorio concesionado. Una vez que la empresa define sobre qué área va a trabajar, tiene que presentar un estudio de impacto ambiental para intervenir en la zona. Esto demora casi un año.
¿No le parece que las comunidades tienen razón de preocuparse cuando se han dado casos de contaminación como lo sucedido en el lote 1AB?
Es distinto, el lote 1AB (que se ubica en Loreto) se empezó a trabajar desde el año 1970. Nosotros somos los primeros en reconocer que en este lote se hicieron cosas que nunca debieron practicarse, porque no había normativa que impidiera que se arrojen aguas al río. Pero ahora las petroleras están obligadas a reinyectar el agua extraída a la misma profundidad en la que se encontró. Las cosas han cambiado, no estamos en los 70. Desde el 2006 tenemos una normativa de impacto ambiental aplicada al sector hidrocarburos que es más estricta.
LA FICHA
Nombre: Daniel Saba de Andrea.
Profesión: Ingeniero industrial.
Situación familiar: Casado
Cargo: Presidente.
Organización: Perú-Petro, empresa estatal encargada de otorgar las concesiones para la exploración y explotación petrolera. En lo que va del año ha entregado 24 lotes.