Cristal se alejó de la zona roja de la tabla, al derrotar 1-0 a Alianza en Matute. El único gol fue de Cristiano da Silva a los 89'. Ahora se ilusionan con la punta
Por Elkin Sotelo
No tiene el amague estilizado de Ísmodes, tampoco la potencia de Chará ni la sutileza de Lobatón, pero el brasileño Cristiano da Silva podrá volver a su país y estar seguro de que acá, gran parte de los peruanos, lo recordarán con una emoción conmovedora y nostálgica, por su contribución a que Cristal pueda darle alcance al tren en marcha que lo sacaría del averno y mirar atrás, con felicidad, el fin de su larga pesadilla.
No han hecho poco, él y el resto de celestes que ayer se pintaron de amarillo consiguieron, además, que Cristal pudiera saborear un triunfo en Matute después de siete años de resultados adversos en esa cancha y sumar tres puntos, que son mucho más que eso: valen el orgullo de lo que fue poblar el estadio blanquiazul a la par que los dueños de casa, valen la emoción de dejar atrás los gemidos que se oyen en el horroroso sótano de la tabla y valen un pase indefinido a la zona VIP del campeonato.
Cristiano tuvo un cómplice fundamental que vivió su cabezazo a 80 metros de distancia con tanta euforia como si él hubiese brincado para vencer a Joel Pinto: a Erick Delgado nadie le quita el título de figura de la cancha por todo lo que evitó y transmitió a sus compañeros. Acuérdense de los remates de 'Café' Mendoza, Maestri y Ciurlizza, que el golero no dejó que se metieran en su arco.
En un partido tan parejo, siempre se dice que el que mete el gol, gana. En este era distinto. Se trataba de que, quien mantuviese la concentración ganaría la partida y eso no lo pudo hacer Alianza. El equipo de Oblitas tuvo buenos momentos en el primer tiempo, con Chará como la peligrosa sombra que podía realizar una acción inesperada, pero no se acercó con la cercanía que los íntimos sí tuvieron en el complemento. Y cuando parecía que sería un justo empate, porque la balanza no se inclinaba para ninguno, llegó el gol del brasileño (89') en el grosero error de Pinto, quien salió alocadamente a cortar un centro sin cálculo alguno y Cristiano anotó su primer --y tal vez único-- gol en esta tierra.
Cuán valioso es este triunfo para Cristal. Pocos se lo imaginan, prefieren disfrutarlo después del excesivo drama de la campaña. Y es lo justo. Ya no arden en la zona roja.
FLOJO ATAQUE ÍNTIMO
Con un Maestri peleado consigo mismo y sin ánimo de meterse en broncas, Alianza redujo el potencial de su ataque a casi nada. Lo de Mauricio Mendoza es reiterativo: mucho amague y apariencia peligrosa, que se terminan en sus propios enredos y egoísmo para ceder la pelota.
Mejoraron los blanquiazules cuando entró Manco, pero no tuvo un socio fino porque Viza se fue a marcar la punta izquierda. A todo esto se sumó la gran marca que ofreció Cristal con el regreso de Rainer Torres en el mediocampo y se volvió un partido de ida y vuelta hasta el final que ya todos sabemos.
Dos del partido
1 Miguel Ángel Arrué dijo que el gol de Cristiano y el resultado fueron un accidente y no merecieron perder.
2 Los cerveceros tuvieron tres barras pobladas en el estadio de Matute. Asistieron masivamente.
La frase:
"Yo lo dije, este equipo iba a hacer todo para no bajar y en eso estamos"
Juan C. Oblitas. Entrenador de Cristal
El dato:
Alianza viaja mañana temprano a Chimbote para jugar el clásico del miércoles ante la 'U'
Micrófono abierto
"Esto es por la gente que nos ha apoyado. Miren, parecíamos locales en Matute"
Roberto Palacios. Volante. Cristal
"Salí a cortar el centro y no llegué a tiempo. Cualquiera se puede equivocar y me tocó ahora"
Joel Pinto. Golero. Alianza Lima