Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

La batalla legal contra la droga

L a destacada procuradora antidrogas Sonia Medina ha hecho importantes y graves revelaciones a nuestro Diario sobre la batalla legal que diariamente libra el Estado contra el narcotráfico, que no pueden caer en saco roto. Sucede que si se quiere "enfrentar a los barones de la droga", como prometió hace poco el presidente García, no se puede admitir un día más que la justicia sea lenta, blanda en sus sanciones y capaz de las más bochornosas decisiones.

La crisis de la justicia frente a la droga se puede verificar en diversos ámbitos. Pero resaltemos solo algunos de los problemas expuestos por la doctora Medina, como los improductivos resultados en los casos de lavado de activos y la conocida limitación de recursos en un sector (el de la Procuraduría Antidrogas) que tiene en sus manos nada menos que la defensa del Estado frente a la mafia del narcotráfico.

Respecto al lavado de dinero es un escándalo que hasta el momento nadie haya sido sentenciado por este delito.

Se puede aducir que hace tres años este delito no se sancionaba y que hoy tenemos medio centenar de procesos. ¿Pero de qué sirve tener la mejor legislación del mundo, si después de tres años seguimos sin tener culpables? Detrás del narcotráfico normalmente hay lavado de activos, ha dicho Sonia Medina. Y también suele estar detrás el terrorismo, la trata de personas, el secuestro y la corrupción. Pero el llamado blanqueo de capitales en el tráfico de drogas no puede permanecer bajo la más absoluta impunidad, si consideramos que somos el segundo productor mundial de cocaína.

Si la justicia se hace de la vista gorda ante el lavado de activos, el país seguirá contaminándose por el dinero sucio. Es más, después de lo sucedido en Ocobamba y ante la urgencia de redefinir las políticas antidrogas en la zona del VRAE, precisamente la impunidad nos llevaría rápidamente a convertirnos en un narcoestado.

Y esto se vincula directamente con el segundo talón de Aquiles: la falta de recursos para las oficinas de la Procuraduría Antidrogas, que no deberían escasear en estos días de bonanza fiscal. ¿Y qué se necesita? Profesionales calificados y bien remunerados, de primer nivel y con la mística de Sonia Medina, capaces de enfrentarse al más poderoso de los delincuentes y con ética suficiente como para no venderse a una mafia que lo compra todo.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google