Tránsito en el Centro de Lima se cerró desde las ocho de la mañana. Movilización organizada por la CGTP no llegó hasta el Congreso
Por Elizabeth Salazar Vega
El caos reinó ayer tanto en los transeúntes como en los manifestantes que se plegaron ayer a la jornada de protesta que convocó la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP). Los primeros debido a la enorme congestión vehicular que ocasionó el cierre de vías, y los otros porque hasta poco antes del mediodía permanecían en el principal punto de concentración, la Plaza Dos de Mayo, sin saber si les habían autorizado la realización de la marcha.
A lo largo de la semana, miembros del Ejecutivo, entre ellos el propio presidente Alan García, descalificaron la medida de fuerza al considerar que tras ella existían motivaciones políticas. La desestabilizadora marcha que se vislumbraba propició, incluso, que el Apra convocara una contraprotesta "en favor de la democracia". Pero a las 10 a.m., hora fijada para el inicio de la protesta sindical, lo único que se remecía era el ánimo del dirigente de la CGTP, Mario Huamán, pues se vio obligado a realizar nuevas gestiones ante la Dirección de Gobierno Interior para obtener el permiso de movilización.
A esa hora, desde la Dirección de Operaciones Especiales de la PNP, el ministro del Interior, Luis Alva Castro, negaba que se les haya retirado las garantías, pero los tres cordones de seguridad policial que se apostaron en el cruce de la Av. Nicolás de Piérola y la Plaza Dos de Mayo recién dejaron circular a los manifestantes a las 11:45.
CIERRE DE CALLES
Pese a que a esa hora se inició la marcha, la Policía Nacional cerró el acceso vehicular a la Plaza de Armas y al Congreso de la República desde las 8 a.m., colocando rejas que bloquearon la avenida Abancay en ambos sentidos desde el jirón Cusco hasta el puente Ricardo Palma, así como el jirón Junín. Las personas que se dirigían a sus centros de trabajo o estudio tuvieron serias complicaciones para movilizarse por las calles aledañas, e incluso la lentitud del tráfico alcanzo a la Vía Expresa del Paseo de la República en el sentido de sur a norte, ya que los autos ingresaban a dicha vía para evitar los piquetes de manifestantes que llegaban de otros distritos. Y es que el Centro de Lima no fue el único afectado. El cruce de Paseo de la República y la Av. Angamos (Miraflores), el Campo de Marte (Jesús María), la cuadra 11 de la Av. Arequipa, la Plaza Manco Cápac (La Victoria) y los cruces de la Av. Colonial con Universitaria y el puente Dueñas fueron los otros puntos de preconcentración.
Según el jefe de la Séptima Dirección Territorial Policial, general PNP Octavio Salazar, la necesidad de desplegar efectivos en todas esas zonas desde las 9 a.m. obligó a instalar desde temprano rejas en el Cercado de Lima, ya que los miembros de la PNP no podían ubicarse en ambos lugares a la vez. En total se movilizaron 3.000 agentes. La restricción vehicular duró unas cinco horas, y recién pasada la 1 p.m. se normalizó el tránsito en todo Cercado.
De acuerdo con la policía, la jornada de protesta reunió a unos 10 mil miembros de Construcción Civil, la Federación Nacional de Trabajadores Universitarios (Fentup), la Federación Nacional de Trabajadores Administrativos del Sector Educación (Fentase) y gremios del sector Salud, de Telefónica y del Sutep, aunque de este último grupo acudieron pocos representantes.
El recorrido transcurrió de manera pacífica, a excepción de un pequeño incidente en el Campo de Marte entre miembros de la PNP y Construcción Civil que fue rápidamente apaciguado, pero hubo gran confusión por parte de los manifestantes, que no se ponían de acuerdo sobre la ruta a seguir. Al final, avanzaron por las avenidas Nicolás de Piérola, Garcilaso de la Vega, Bolivia, Grau y Abancay. Las demandas incluían aumento de sueldos, mejor distribución de recursos, homologación de haberes de los catedráticos, mejoras laborales, rechazo a la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) y el cumplimiento de actas suscritas con sindicatos.
Y si bien Huamán había dicho que la intención era dejar un memorial con sus demandas en el Congreso y en la sede del Ministerio de Economía, solo se les permitió llegar hasta el cruce de la Av. Abancay y el Jr. Cusco, por lo que dichas peticiones apenas retumbaron en los oídos de los transeúntes y comerciantes que se vieron obligados a cerrar momentáneamente sus puestos.
Al término de la jornada, Huamán se enteró de la aprobación del TLC en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, por lo que adelantó que respaldarán la acción de inconstitucionalidad que presentará el Partido Nacionalista contra dicho tratado. "El próximo martes nos reuniremos para evaluar la convocatoria a un paro nacional", agregó, acompañado de congresistas como Elsa Malpartida, Daniel Abugattas y Édgar Reymundo, y representantes de grupos de izquierda.
En horas de la noche, Alva Castro destacó en RPP la labor de la PNP al proteger los derechos de quienes no quisieron plegarse a la marcha y subrayó la "escasa convocatoria" de la CGTP para ejecutar la gran movilización ciudadana que habían anunciado.
DEL CONSULTOR
Escasa representación*
Nació como una huelga general indefinida, hasta que se convirtió en una jornada de protesta y luego en una marcha de un par de horas, por la falta de convocatoria de sus gestores. Se supone que la CGTP es la central sindical más importante del país, pero (ayer) no hemos visto representados a todos los dirigentes. Básicamente ha sido la reunión del humalismo y de los sindicatos estatales que precisamente tienen conflictos con el Estado.
La marcha de protesta ha tenido una clara motivación política, más que el objetivo de defender los intereses de los trabajadores. Una prueba es que se realizó el mismo día en que la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un TLC con nuestro país.
Se ha protestado por las demandas mineras, pero también hay que reconocer que los ingresos de ese sector no son el problema. Sin duda, hay temas por corregir como la legalidad de las contratas y subcontratas, pero esto no lo resuelve una ley sino un buen sistema de inspecciones laborales. Hay que desarrollar la capacidad instalada para cumplir con esas supervisiones.
Nuestra Constitución reconoce en su artículo 28 los derechos de sindicación, negociación colectiva y huelga, en ese orden. Por eso creo que los gremios no han agotado los mecanismos de diálogo. Prefieren protagonizar marchas de protesta y convocar a huelgas, cuando estas deberían ser el último recurso. La estrategia es: primero hago la huelga y luego me siento a dialogar. Una suerte de chantaje.
* RICARDO HERRERA. ABOGADO LABORALISTA
SEPA MÁS
Antes de abordar el vuelo comercial que lo llevaría hasta Santiago de Chile donde participará de la Cumbre Americana, el presidente Alan García comentó con la prensa la jornada de protesta promovida por la CGTP. Dijo que todos tienen derecho a manifestarse, pero que "quienes protestan no son los más pobres sino quienes reciben hasta 18 sueldos". Cuando le recordaron su participación en la marcha del 14 de julio del 2004, también organizada por la CGTP sostuvo que tomó parte en ella porque en esa epoca no había una serie de programas en favor de los pobres que hoy sí existen.