Se respetará la velocidad de cada país, adelantó el presidente García. Hugo Chávez muestra interés en explorar petróleo en el Perú
Por Cecilia Rosales Ferreyros / Moisés Ávila Roldán
SANTIAGO DE CHILE. El planteamiento del presidente Alan García de iniciar una negociación bilateral con la Unión Europea alejándose de la Comunidad Andina parece haber quedado de lado. Al menos eso se desprende de sus declaraciones brindadas ayer luego de la reunión del Consejo Presidencial Andino en el que participó junto con los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Colombia, Álvaro Uribe; y Ecuador, Rafael Correa, en el contexto de la Cumbre Iberoamericana que se realiza en esta ciudad.
"Quedó muy clara la posición del Perú. Nosotros queremos participar con la CAN en un marco de negociación pero con velocidades y geometrías variables", señaló el presidente. "Los europeos entienden bien que podemos hacer un acuerdo de negociación variable. Ellos avanzan hasta donde pueden", acotó.
Sobre el tema también se pronunció el secretario general de la CAN, Freddy Ehlers, en el sentido de que los países integrantes de la CAN ratificaron su compromiso de seguir negociando en bloque un acuerdo con Europa --de asociación política, comercial y de cooperación--, pero teniendo en cuenta las asimetrías. El canciller José Antonio García Belaunde también habló de diferentes velocidades. "Que las diferencias que puedan haber al interior de la CAN no sean obstáculo para lograr un acuerdo de asociación"
CASO CHÁVEZ
Sobre el regreso de Venezuela a la CAN (se retiró en el 2006 por discrepar con los TLC gestionados por Perú y Colombia), Ehlers afirmó que el presidente Hugo Chávez ratificó el interés de reunirse con los presidentes andinos para conversar sobre el regreso de su país. "Se ha encomendado a la secretaría general trabajar con Venezuela una hoja de ruta para un probable encuentro en diciembre".
A propósito de Chávez, le expresó a su par peruano la intención de su país de invertir en la exploración de petróleo y participar en la modernización de las refinerías. "Chávez está sorprendido de que no se haya hecho negocios con Pedevesa (Petróleos de Venezuela). Está deseoso de participar en la refinería de Talara, así como en la exploración de nuevas áreas petroleras en el Perú", precisó el mandatario peruano. "Hemos hablado con bastante seriedad con el presidente Chávez y el Perú necesita inversiones de exploración petrolera, de modernización de sus plantas, de sus refinerías del norte", señaló García.
García adelantó que conversará al respecto con el ministro de Energía y Minas del Perú, Juan Valdivia, y con el presidente de Petro-Perú, César Gutiérrez, para que seriamente hagan un planteamiento "para ver de qué manera podrían ponerse de acuerdo y avanzar más rápidamente".
Según García, la búsqueda de petróleo en el Perú nos beneficiará y dará margen de acción ante los altos precios que ha alcanzado este producto. El gobernante peruano reveló que "se ha quejado" ante Chávez respecto de los altos precios del petróleo. "Él lo toma como una broma, pero ya estamos pasando del color castaño oscuro en los precios del barril", dijo.
Añadió que "tanto más petróleo encuentre Perú, tanto más desarrolle su refinamiento dentro del territorio, más libre será de los precios del petróleo".
EL ALBA
Respecto del proyecto impulsado por Chávez para crear una Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), cuyo funcionamiento en Perú a través de ayuda humanitaria ha sido considerado como una "injerencia del chavismo", García le recomendó buscar buenos amigos en el país. "Busca buenos amigos allá, Hugo, siempre se lo digo", contó, y le recordó que será bienvenido en el Perú con el afecto que se merece siempre que llegue como jefe de Estado y a través del Gobierno Peruano.
El ALBA es una alianza comercial entre Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia que intenta restarle espacio al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), liderada por Estados Unidos.
Tema marítimo seguirá cauce jurídico
Todo indica --al menos en los discursos-- que la denominada agenda positiva entre Perú y Chile está logrando desprenderse de las tensiones que obviamente genera un diferendo limítrofe marítimo, el cual ha sido llevado por el Gobierno Peruano al ámbito jurídico: la Corte Internacional de La Haya.
Esa es la sensación que quedó ayer luego de escuchar las declaraciones formales tanto del presidente Alan García como de los cancilleres José Antonio García Belaunde y Alejandro Foxley de Chile cuando la prensa se interesó por saber sobre el resultado de la reunión bilateral que ambos presidentes sostuvieron en esta ciudad antes del inicio de las sesiones de la Cumbre Iberoamericana.
"Hemos tocado muy al paso el tema marítimo pero dejando constancia de que siendo un tema jurídico que va a ir a una instancia mundial no tiene mayor sentido seguirlo discutiendo sino, desde nuestro punto de vista, esperar los resultados", señalo García.
Un discurso similar tuvo el canciller de Chile: "Se mencionó solo muy de pasada. No se entró en ese tema sin ningún detalle ni profundidad. Simplemente se dijo que es un tema que estaba por el cauce jurídico y que no deberíamos mezclarlo y que esto de ninguna manera comprometiera el avance de iniciativas que son de beneficio recíproco () mayor integración económica entre Perú y Chile va a ir en beneficio de peruanos y chilenos en su vida cotidiana", dijo Foxley poco después de la reunión bilateral de más de 30 minutos que se desarrolló en uno de los salones del Centro de Eventos Espacio Riesco, sede de la cumbre.
En la reunión, el presidente García aprovechó para agradecer a su colega chilena por el "acto de amistad" que tuvo su gobierno al dictar una amnistía para los inmigrantes, lo que beneficiará a miles de peruanos que viven en ese país. También por la devolución de los libros que Chile se llevó del Perú tras la Guerra del Pacífico.
Al preguntarle al canciller Foxley si se realiza alguna gestión para que se devuelvan los libros que aún permanecen en manos privadas su respuesta fue que el gesto chileno se concretó luego de que un equipo de historiadores rastreara durante dos años la ubicación de los libros peruanos. "Todos los que se pudieron encontrar se devolvieron. Son hechos que ocurrieron hace 130 años. Es absolutamente imposible hacer más de lo que se hizo".