EN UN ENCUENTRO CON LA PRENSA INTERNACIONAL, DENZEL WASHINGTON Y RUSSELL CROWE NOS DIERON SUS PUNTOS DE VISTA SOBRE LOS PERSONAJES QUE INTERPRETAN EN ESTA NUEVA PELÍCULA
Por Alberto Servat
NUEVA YORK. Desde la suite del hotel Mandarín, asignada para la entrevista con Denzel Washington y Russell Crowe, Manhattan luce como en las películas. Una impresionante maqueta donde los rascacielos se dibujan sobre el horizonte, y el Parque Central es un hermoso y pequeño jardín. Pero es la ilusión de la altura, abajo las cosas son bastante más complejas, aunque no como a comienzos de los años 70, cuando Frank Lucas dominaba el reino de las drogas.
"Entonces Nueva York era una ciudad diferente", recuerda Denzel Washington, criado en sus calles y para quien el nombre de Lucas no le era familiar hasta la aparición de su historia en la prensa hace unos años.
"Esta no es la típica película sobre el bajo mundo --le comento--, en la que se glorifica al gánster mostrando un mundo glamoroso a su alrededor. Sin embargo, muestra a Lucas con simpatía". Washington, vestido con un terno negro y zapatillas blancas, me mira con curiosidad. "Mmmmm", parece no encontrar las palabras adecuadas. "¡Okey! No es algo que tratamos de hacer en el filme. No hemos manipulado en ese sentido la imagen de Lucas. Lo hemos mostrado como era, un hombre de familia, aparentemente común y corriente. Tal vez la audiencia piense que es un tipo simpático después de ver escenas como la celebración del Día de Acción de Gracias, pero es que él era así. No lo podíamos ocultar".
Lucas proyectaba tanto carisma que terminó siendo amigo de Richie Roberts, el policía que le dio caza y que luego se convirtió en su abogado defensor. Richie es interpretado en el filme por Russell Crowe.
La primera vez que los dos actores aparecieron juntos en la pantalla grande fue en la olvidable "Virtuosity" (1995). Entonces, ambos intentaban afirmar sus respectivas posiciones. "¡No! Nunca hablamos de la posibilidad de volver a actuar juntos --explica Crowe--. Ni siquiera hablamos mucho en esa oportunidad". Desde entonces las cosas han cambiado. Hoy son muy respetados, ambos ganadores del Óscar y capaces de tener el control de sus carreras. Curiosamente, la química entre ambos funciona a la perfección dentro y fuera de la pantalla.
"Y eso que no hemos trabajado en muchas escenas", comenta Washington. Es verdad, sus personajes solamente se cruzan al final de la historia. Aun así, comparten el estrellato de la cinta. ¿Cómo lograron integrarse? "Ridley (Scott) nos ayudó mucho --cuenta Crowe--. Él le dio coherencia a todo el relato. Sabe exactamente qué quiere y lo consigue". Y si él lo dice, así debe ser. Después de todo, Crowe se ha convertido en el actor favorito de Scott. "Justamente estamos filmando 'Body of Lies', con Leonardo DiCaprio. Ridley es increíble", señala el actor.
Es a través de la relación Lucas-Roberts o Washington-Crowe que el filme plantea una vieja discusión moral. "¿Qué es el bien y qué es el mal?", se pregunta Crowe. "Aparentemente el gánster es el malo y el policía es el bueno. Pero si te fijas bien, Roberts es un pésimo padre de familia, incapaz de retener la custodia de su único hijo. Del otro lado, Lucas lo da todo a su familia y crea a su alrededor un clan de gente que lo ama. ¿Quién es el bueno?".
Washington lo mira con intención de bromear con sus últimas palabras. Pero el tiempo se ha acabado.
UNA HISTORIA REAL
Nacido en la más completa pobreza, Frank Lucas dejó su pueblo natal, La Grange, en Carolina del Norte --donde fue testigo del asesinato de un familiar por miembros del Ku Klux Klan-- para mudarse a Harlem, un barrio de Nueva York habitado mayoritariamente por negros. Bajo las órdenes de Ellsworth 'Bumpy' Johnson aprendió las reglas básicas para sobrevivir en las calles. En 1968 comenzó a operar por cuenta propia, encabezando la mayor organización de narcotráfico de Estados Unidos, vendiendo muy barata la heroína en las mismas calles de Nueva York. Ello le reportó una fortuna de la noche a la mañana y también llamó la atención de la policía. El poder de Lucas por aquella época era incalculable e incluso corrompió a parte del ejército estadounidense en Vietnam, desde donde era enviada la droga en los ataúdes de los héroes de guerra. Arrestado en 1975 por el policía Richie Roberts, Lucas decidió colaborar con la justicia y denunció a más de cien colaboradores suyos. Su pena, inicialmente de 70 años, se redujo y obtuvo la libertad en 1981. Para entonces, su abogado defensor era el propio Roberts. Volvió a prisión en 1984, pero consiguió su libertad definitiva en 1991. Recientemente colaboró con los realizadores de "American Gangster".