Tony (Aldo Miyashiro) y Mandril (Pietro Sibille), protagonistas de la cuarta temporada de la miniserie "La Gran Sangre", volverán a enfrentarse a sus enemigas, las Diosas Malditas que, como primer ataque, los clonarán.
Luego de una cuidadosa cirugía plástica, Canalla (Eduardo Leguía) se convertirá en el coqueto Tony, y Gangrena (Marco Antonio Huachaca) será el inocente Mandril. Ambos impostores se dedicarán a generar violencia y temor en las calles de Lima cambiando así la buena imagen que tenían los justicieros, con lo cual confundirán a sus seguidores.