LA OBRA DEL ESCRITOR BONAERENSE FUE CELEBRADA EN LA ACADEMIA DE LAS ARTES DE BERLÍN GALARDONADO ASEGURA QUE LA LITERATURA ES "UNA FORMA DE REDENCIÓN"
Por Francisco Melgar Wong
El narrador, poeta y ensayista argentino Fabián Casas recibió ayer, junto con la alemana Katja Oskamp, el premio alemán de literatura Anna Seghers. El galardón, dotado con 25.000 euros (37.000 dólares, aproximadamente), se entregó en una ceremonia realizada en la sede de la Academia de las Artes de Berlín.
Casas, autor de innumerables poemas, de la novela de culto "Ocio", del aclamado tomo de relatos "Los Lemmings" y de los recientemente publicados "Ensayos bonsái", fue elegido, según palabras del miembro del jurado Timo Berger, por una obra que gusta a un amplio público e inspira, al mismo tiempo, a la joven generación de escritores argentinos.
"Casas tiene la extraordinaria capacidad de pensar cosas y personas que a primera vista parecen tener poco en común", dijo Berger. "Este escritor no respeta las fronteras entre la alta cultura, el trash y el pop, como tampoco las exigencias de los distintos géneros literarios como la lírica, la prosa y el ensayo".
"En sus textos, Frank Zappa, Syd Barrett, Hegel, Schopenhauer, Darth Vader y el Bushido no son citas, sino figuras; y sus poesías son, al mismo tiempo, ensayos-bonsái y perfectas canciones de pop", añadió Berger, quien destacó, por otra parte, el gran número de adeptos que ha encontrado Casas en Colombia, Perú y Chile.
El escritor, por su parte, dijo sentirse honrado por formar parte de una larga lista de escritores, de todas las lenguas y de todos los tiempos. "Por suerte el espíritu no tiene una sola dirección y sigue soplando donde quiere", expresó el escritor en su discurso de agradecimiento.
'ROAD MOVIE' SIN FINAL FELIZ
Si bien es cierto que periodistas y críticos literarios consideran a Casas uno de los principales exponentes de la nueva literatura argentina, el escritor prefiere tomar esos honores con ironía y con distancia.
"Creo que la literatura es ese concepto formado por los medios de comunicación, la Academia y el mercado que a la larga te impide escribir", admitió Casas, en una entrevista exclusiva con El Comercio.
"Así como la filosofía es una cárcel para pensar, la literatura puede ser una cárcel para escribir. Yo me imagino a mí mismo como un escritor sin literatura. No sin público, porque eso ni siquiera me importa, pero sí como un escritor sin literatura, que escribe para encontrar una línea de fuga hacia la vida, para vivir. Aunque a veces pienso que la escritura no es más que un 'road movie' sin final feliz".
DEJARSE ESCRIBIR POR EL ESPÍRITU
En su discurso, Casas se refirió a la literatura como forma de redención en la vida de hoy. "Un joven, leyendo en el subte, está sosteniendo algo de lo mejor de nuestra civilización. Porque todo indica que los tiempos son oscuros. Que vivimos en una época de choque entre civilizaciones totalitarias, conducidas por puristas que solo pueden engendrar horror y muerte. Si seguimos así, a todos nos van a tener que reconocer por la dentadura".
Refiriéndose a su propia escritura, Casas dijo: "No escribo poesía argentina, yo formo parte de un territorio panlingüístico y mestizo donde se mezclan los dialectos y las costumbres de todos los seres que lo habitan".
Estas declaraciones, emitidas por Casas durante la premiación, sonaron casi como el eco de una frase escrita por el argentino hace algunos meses: "Ciertos escritores piensan como escritores, dicen frases de escritores y terminan siendo escritos por el público. Yo prefiero a un escritor que se deja escribir por el espíritu, no por sus lectores".
Ojalá el premio sirva para encontrar más libros de este autor en las librerías locales