UNA DÉCADA DESPUÉS DE SUFRIR LA VIOLENCIA TERRORISTA, LUXOR HA RECUPERADO LA ATENCIÓN DEL MUNDO
El 17 de noviembre de 1997, un comando del grupo radical Gamaa Islamiya ametralló a un grupo de turistas occidentales en las escalinatas del templo de Hatshepsut, una de las principales atracciones turísticas de Luxor, a 700 kilómetros al sur de El Cairo, en Egipto. Luego huyeron hacia el Valle de los Reyes, donde se encuentran las tumbas de los faraones. Pero una multitud de 2.000 vecinos les bloqueó el camino y evitó así más víctimas. Finalmente, fueron abatidos por las fuerzas de seguridad, que antes había encerrado a los turistas dentro de las tumbas para que no hubiera más muertos.
El director del Valle de los Reyes, Mustafá Wazery, recuerda aquella época. "Entre los ocho y diez primeros meses no vimos a ningún visitante, luego comenzaron a venir poco a poco y ahora estamos totalmente recuperados, al punto que su número aumenta cada año", señaló.
Este año Egipto aspira a llegar a la cifra de diez millones de turistas, después de haber superado los nueve millones el año pasado, según datos de la Autoridad Egipcia de Turismo (AET). Wazery explicó que a raíz del atentado se reforzaron las medidas de seguridad y "ahora hay policías por todas partes y a los turistas no se les permite viajar solos de una ciudad a otra, a no ser que vayan con escolta policial".