Perú sumó un punto, pero perdió la oportunidad de ganarle a un rival abúlico y carente de audacia. Brasil juega mejor los mundiales que las Eliminatorias
Por Luis Puiggrós
4 PARA las estadísticas siempre será bueno sacar un empate ante Brasil, aunque sea de local, pero nuestra obligación, más allá de un resultado puntual, es analizar a fondo los partidos.
Ante un Brasil indolente, burocrático y lentísimo (lleva seis partidos jugados fuera de casa por las Eliminatorias mundialistas sin conocer la victoria), acentuado por el rácano planteo de visitante con que está encarando Dunga estas Eliminatorias, nuestra selección perdió una brillante oportunidad de sacar un resultado histórico.
Si a esto sumamos las impresentables actuaciones de los mediáticos Ronaldinho (10) --desaparecido después del Mundial-- y Robinho (11), se presentaba la oportunidad de conseguir una victoria ante una de las mejores selecciones del mundo. Sobró entrega, faltó ambición.
A diferencia de los partidos jugados contra Paraguay y Chile, que hacen un asfixiante 'pressing' desde la salida que a los nuestros les incomoda mucho, esta selección brasileña dejó jugar, no marcó a presión como lo hizo contra Argentina en la final de la Copa América. Cuando el jugador peruano recibe libre el balón, le puede pintar la cara a cualquiera; pero, en este partido, se respetó mucho a los 'verdeamarelhos'.
Además de esperar a Perú, los brasileños no tuvieron peso ofensivo dado que los laterales Maicon (2) y Gilberto (6) nunca se incorporaron al ataque, y dejaron desamparado a su suerte al limitado Vágner Love (9) acompañado por un extraordinario Kaká (7) ya que, como repito, Ronaldinho (10) y Robinho (11) estuvieron desaparecidos, y los volantes de contención Gilberto Silva (8) y Mineiro (5) no pasaron al ataque.
Facilitada la tarea defensiva peruana, que además estuvo impecable, recuperado el balón, los nuestros, sin marcas rigurosas y con tiempo para pensar, no supieron qué hacer con él, a tal punto que casi no inquietaron a Julio César (1), el arquero rival.
Llama poderosamente la atención que nuestro ataque, siendo lo más fuerte del equipo, haya creado en los tres partidos jugados tan pocas posibilidades de gol, a tal punto que el único anotado hasta ahora lo convirtió el zaguero Vargas (6).
LA OBLIGACIÓN DE GANAR
Ahora viene Ecuador. Es muy difícil adivinar lo que hará Del Solar para armar el equipo que jugará en Quito. No podrá contar con De la Haza (5), Vargas (6) y Solano (7), suspendidos por acumulación de tarjetas amarillas. Al desgaste natural producto del esfuerzo realizado en el partido contra Brasil se sumará el poco tiempo de recuperación física que tendrán nuestros jugadores, acentuado porque el partido se jugará en la altura quiteña, lo que hará que este encuentro sea físicamente duro, además los ecuatorianos llegan con sangre en el ojo producto de los pésimos resultados que han obtenido hasta ahora en las Eliminatorias.
De otro lado, Chemo tiene bajo la manga a los cinco jugadores que se han preparado en el Cusco, aunque no sabemos a cuántos utilizará hoy.