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Crucero impactó contra un iceberg y se hundió en aguas de la Antártida

Sus 154 ocupantes, entre tripulantes y turistas, subieron a los botes salvavidas. En otro hecho, un velero británico también colapsó en la Patagonia

Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal

SANTIAGO DE CHILE. Pasada la medianoche de ayer, Andrea Salas compartía unas bebidas con sus amigos en el bar del crucero Explorer. Como encargada de los desembarcos de los pasajeros, estaba libre de trabajo. A esa hora, el buque, con 154 personas a bordo, navegaba por mar antártico chileno, y tenía previsto un recorrido por el Atlántico sur. De cuando en cuando, el buque se estremecía debido a la gran cantidad de hielo que había en la zona. Era algo de rutina. Hasta que se percató cómo un grupo de personas subía desde las partes bajas del buque, con la ropa mojada y dando gritos: "Hay agua", repetían.

En alguna parte del trayecto, uno de esos golpes que Andrea y alguno de los pasajeros percibían había dañado seriamente el barco. Poco después, el capitán del buque lanzó un mensaje por los altavoces: la embarcación acababa de chocar contra un iceberg, y la tripulación intentaba controlar la situación.

Mientras ello ocurría, el Explorer lanzó el pedido de ayuda, que fue captado de inmediato por la Agencia Marítima y de Guardacostas (MCA) del Reino Unido, pero también por guardacostas argentinos, chilenos y norteamericanos. La emergencia debía ser atendida de inmediato: el M/S Explorer, un buque operado por la firma canadiense GAP Adventures, y que había zarpado la semana pasada del puerto patagónico argentino de Ushuaia, tenía un fuerte daño en su estructura y empezaba a hundirse.

De nada sirvió la información previa respecto a que las condiciones climáticas en la zona eran buenas. Tampoco el hecho de que el Explorer podía soportar los impactos del hielo. Había que preparar a la gente para lanzarse al Océano Antártico en los botes salvavidas, y enfrentarse con la fría temperatura de la zona (-2 °C) y los vientos de 35 kilómetros por hora que les impactaban en el rostro.

Por ubicación geográfica, Chile es el que tiene jurisdicción sobre la zona del impacto. La Armada y la Fuerza Aérea mapochas se movilizaron de inmediato al lugar.

De acuerdo con Andrea Salas, la tripulante argentina del Explorer, el desembarco fue de inmediato, y se hizo en la más completa calma. "Había viento y hacía mucho frío, y por el oleaje estábamos mojados", contó. Tuvieron que esperar cuatro horas para que la embarcación más cercana, el buque noruego Nordnorge, los alcanzara. Para suerte de los náufragos, en el momento de la tragedia y del rescate, el mar estaba despejado, y no llovía ni nevaba. Con el correr de las horas, y cuando todos ya se encontraban en el buque que los rescató, sanos y salvos, la zona volvió a cubrirse de grandes bloques gélidos, y el Explorer empezó a sucumbir y a internarse en lo que se convertiría en su última morada: el fondo marino del Océano Antártico.

HACIA LA BASE FREI
Cerca de las 6:30 p.m. de ayer, y luego de superar las complicaciones climáticas, se produjo el desembarco del Nordnorge en la base Eduardo Frei de la Fuerza Aérea de Chile, en territorio antártico.

Se tiene previsto que la mitad de ellos pase la noche allí, y otro tanto lo hará en la base uruguaya Artigas. Por la mañana serán trasladados por aire, en avión hércules, hacia Punta Arenas, en el extremo sur de Chile.

En tanto, el rompehielos Viel de la Armada chilena, que acudió hasta el lugar del impacto, luego del rescate, informó que aproximadamente a las 3:30 p.m. de ayer se produjo el hundimiento definitivo del Explorer. El Viel intentará rescatar algunos restos y balsas que se encuentran a la deriva, con el fin de que no generen confusión entre los buques que naveguen por el lugar. Posterior al hundimiento, se apreció una mancha de petróleo de 180 por 20 metros aproximadamente. El Viel empezó a dispersarla mecánicamente.

OTRA EMERGENCIA
Y mientras esto ocurría en territorio chileno, un equipo de rescate de la Marina Argentina acudió en auxilio del velero británico Disko, declarado en emergencia frente a la costa patagónica argentina.

La embarcación estaba a 25 millas de la ciudad de Carmen de Patagones, 960 km al sur de Buenos Aires. Hasta el lugar se envió un helicóptero H3 Sea King, con personal sanitario y nadadores de rescate, informó la Armada argentina.

MÁS INFORMACIÓN
A En total, el Explorer transportaba a 23 turistas británicos, 17 holandeses, 13 estadounidenses, 10 australianos, 10 canadienses, 4 irlandeses, 2 daneses, 2 belgas, 2 argentinos, 2 ciudadanos de Hong Kong, 1 suizo, 1 francés, 1 alemán, 1 japonés, 1 colombiano y 1 sueco, entre otros.

B La ministra de Medio Ambiente de Chile, Ana Lya Uriarte, consideró preocupante el hundimiento del Explorer, no solo por la tragedia sino por el derrame de petróleo que esto producirá.

C El barco de 2.400 toneladas fue construido en 1969 y mejorado en 1993. El Explorer, al igual que otros 52 cruceros, realiza travesías quincenales por la Antártida.

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