Se reservará el derecho a actuar de la misma forma con funcionarios de Washington
QUITO [AFP]. Tras el maltrato que afirma haber recibido en un aeropuerto de Miami el 15 de noviembre pasado, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó ayer que jamás volverá a hacer tránsito por Estados Unidos y aseguró que se reserva el derecho de actuar de la misma forma con las autoridades estadounidenses.
Correa admitió que la cancillería ecuatoriana tuvo fallas de protocolo que lo expusieron al maltrato de las autoridades de migración en Miami, pero que aun así estas se excedieron al recibirlo como un pasajero más, sometiéndole a controles y requisas.
La Embajada de Washington en Quito lamentó profundamente el trato descortés a Correa durante la escala en su viaje a la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Arabia Saudí, según una nota diplomática entregada a la cancillería.
"Agradecemos las disculpas, las aceptamos, pero en lo personal no vuelvo a pasar de tránsito por Estados Unidos hasta que no aprendan lo que es civilización", dijo Correa en su programa semanal de radio transmitido desde Shangái (China), donde está en visita oficial.
El mandatario enfatizó que se reservará el derecho a la reciprocidad con funcionarios estadounidenses, y recordó que varias veces tuvo problemas en sus escalas por Estados Unidos.
"Realmente en ese país se vive una esquizofrenia, hay psicosis por lo que aconteció lamentablemente en setiembre del 2001. Y se trata muy mal a la gente", sostuvo.
EL DATO
Más quejas
Rafael Correa reveló que en la reciente asamblea general de la ONU, celebrada en Nueva York, debió esperar para ir a la Embajada de Quito por culpa del esquema de seguridad de su par estadounidense, George W. Bush.