Rengifo espera el llamado de Chemo. Ayer volvió a anotar en la liga polaca
Por Ahmed Alava
Poznan. Antes de la catástrofe, cuando todavía se hablaba de la necesidad de asumir con responsabilidad el mando de la selección, Chemo del Solar anunció su preferencia en la convocatoria por aquellos que cumplían dos requisitos: jugar en el extranjero y encontrarse en un buen nivel. Pero la regla no se cumplió del todo. Mientras algunos no llegaron con todo su potencial, hubo uno que quedó relegado pese a que todo en él era gol con la camiseta del Lech Poznan.
Hernán Rengifo esperó en vano el llamado que nunca llegó y afincado en Polonia marcó los goles que no fueron apreciados como él hubiese querido.
Con el tanto que marcó en el triunfo 2-1 de ayer ante el Lodz, ya suma 8 goles en 15 partidos en la Liga Polaca y uno en la Copa Polaca, más que Guerrero, Farfán, Mendoza, Pizarro o Mostto, que tienen 5, 3, 2, 1 y 1, respectivamente. Y aunque no lo diga, es evidente que a un goleador como él le duele no haber sido convocado.
"Uno siempre quiere estar en su selección, pero no me muero. Entiendo que hay prioridades, pero igual sigo esforzándome en mi equipo... Estoy haciendo bien las cosas, y no sé si eso todavía no alcanza; quizá se abran las puertas".
El 'Charapa' cuenta que aprecia mucho el cariño de la hinchada polaca, que lo tiene en un pedestal, pero aun así extraña a su país, a su gente. "Dentro de dos semanas iré al Perú para un merecido descanso; solo estoy esperando que acabe la liga".
¿Esperas ahora sí un tipo de acercamiento?
Me gustaría, aunque no todo se da como uno quiere. Si se da no prometo ser la salvación; eso es presumir. Pero viéndolo de un lado yo vivo de los goles, y la responsabilidad en la selección es la misma. Hay una palabra clave en esto que se llama trabajo.
Rengifo está lejos, pero no es ajeno a todo lo que ocurre en el fútbol peruano, como la posible desafiliación de la FIFA, de la cual piensa que es peligrosa para todos. Dice tener confianza en su convocatoria y piensa que al final todo cae por su propio peso, pero en el fondo desea que caiga rápido.