Empresariado pide al Legislativo aprobar propuestas señaladas en artículo. Congresista de UN culpa al Apra de trabar proyectos de ley del Ejecutivo
El segundo artículo del presidente Alan García Pérez publicado ayer en El Comercio ("Receta para acabar con el perro del hortelano") ha generado diversas reacciones que giran en torno a la desburocratización del aparato estatal, con el objetivo de facilitar la inversión en el país.
Uno de los primeros en comentar el artículo de García fue el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo.
"Él (García) lo que quiere en este artículo, en los diversos casos que pone, es (plantear) cómo hacemos que el Estado sea más ágil para servir mejor a la gente. Esa es la idea central", refirió el primer ministro en declaraciones a CPN Radio.
Del Castillo opinó que el Estado no debe ser una traba para el desarrollo y la inversión. "El Estado tiene una serie de actitudes patrimonialistas, como la de 'yo soy acá el dueño de la pelota, sin mi visto bueno esto no pasa'", declaró.
El presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Jaime Cáceres Sayán, calificó de "importante y trascendente" la preocupación que manifiesta el jefe del Estado en profundizar aspectos que son trascendentes para el desarrollo del país, a fin de que los proyectos de inversión se ejecuten más rápidamente.
El representante del empresariado opinó que el Congreso debe sumarse a esta preocupación del presidente aprobando los proyectos de ley que permitirán llevar a cabo las propuestas que García esboza en "Receta para acabar con el perro del hortelano".
A LOS HECHOS
Las reacciones en relación con el artículo de Alan García también se dejaron oír desde el Congreso. Juan Carlos Eguren (UN) expresó su deseo de que el mandatario pudiera plasmar en políticas de gobierno las ideas que expone en su artículo .
No obstante, criticó que García le soplara la pluma al Congreso, y lo culpe de no aprobar los proyecto de ley que remite el Poder Ejecutivo. En tal sentido, Eguren aseguró que las ideas del presidente no son compartidas por la bancada aprista, razón por la cual no han prosperado esas iniciativas.
El legislador fujimorista Carlos Raffo, por su parte, reconoció la actitud pro inversión del jefe del Estado Alan García. "En esto no vamos a ser mezquinos", anotó.
En cambio, el parlamentario nacionalista Daniel Abugattás consideró que García al plantear la liberalización total es más de lo mismo. Por su parte, Yonhy Lescano (AP) acusó una derechización del presidente García Pérez.
EN PUNTOS
4La primera receta de Alan García es "quitar al Estado la obsesión de control total" haciendo aleatorio el control estatal a las obras y fijando plazos máximos para los estudios de inversión.
4"Estimular al empleado público que presta el mejor servicio", para lo cual debería aprobarse en el Congreso un proyecto de ley del Ejecutivo que establece criterios de mérito y evaluación.
4"Liberar los bienes que el Estado no usa ni trabaja", para que en ellos crezca la inversión, subastando las áreas agrícolas o terreno eriazos que no se utilizan y vendiendo las acreencias del Estado.
4"Abrir a la producción y al trabajo las áreas sin uso que tiene el país", vendiendo o alquilando, por ejemplo, las restingas en lotes de gran dimensión para el cultivo del arroz.
4"Nuevos procedimientos para fomentar la inversión", reduciendo el impuesto a la reinversión en metalurgia.
4"Dar al trabajo un nuevo valor de ahorro", fijando un acceso gradual a los derechos laborales.
DEL CONSULTOR
CARLOS ARAMBURÚ. Economista
El poder mal distribuido
Sin pretender tocar todos los temas en "Receta para acabar con el perro del hortelano", quiero referirme al concepto de crecimiento económico y de poder que maneja el presidente.
El poder está peor distribuido que la riqueza en el Perú. Poder tiene no solo el Estado, sino también la empresa, especialmente la grande. Y un Estado moderno tiene por papel principal regular este poder.
El Estado Peruano tiene todavía poca capacidad y experiencia reguladora e intermediadora. Por ello miles de campesinos, nativos de la Amazonía y pobres urbanos desconfían cuando los poderosos incursionan en lo que consideran su territorio.
¿Prejuicio ideológico? Luego de más de seis años de crecimiento continuo, la pobreza extrema ha disminuido solo 1% entre el 2004 y el 2006. La pobreza cae solo 0.25% por cada 1% de crecimiento del PBI. El crecimiento y la inversión son necesarios, pero no suficientes para eliminar la pobreza.
¿Qué se necesita entonces? Primero, crear capacidades entre los más pobres para permitirles aprovechar las oportunidades; incentivar a las empresas que inviertan en capacitar a sus trabajadores; subsidiar empresas de apoyo técnico a las mypes; poner en valor los activos de las comunidades rurales; y, segundo, crecimiento económico inclusivo.
Muchas de las propuestas del presidente deberían ser diseñadas y aplicadas para ser beneficiosas en especial para las miles de mypes, comunidades, talleres y empresas familiares que pueden constituir la base del progreso económico y social del Perú. Ello haría más inclusivas y, por tanto, políticamente más viables las propuestas presidenciales.
DEL CONSULTOR
ANTONIO BRACK EGG. Ecólogo
Varios perros del hortelano
Reconocer que el Estado, pesado y lento, es un perro del hortelano es un avance enorme. Hoy los ciudadanos que se atreven a iniciar empresas se ven frente a una maraña de trámites y formatos. Por ejemplo, si una persona inicia una pequeña tostaduría de café en su chacra en la selva, debe hacer todos los trámites que debería realizar una industria mediana o grande.
El presidente plantea que las áreas inmobiliarias agrícolas o terrenos eriazos que no se utilizan deben ofrecerse a los ciudadanos en subasta pública. Sin embargo, también es necesario que el Estado evalúe cuál sería el mejor uso que debería darse.
En Nasca, por ejemplo, Pro Inversión otorgó un terreno eriazo para fines agrícolas, que ahora se pretende usar para fines turísticos. El privado podría construir infraestructura, que indefectiblemente eliminará a los guanacos y a los cóndores.
García insiste en vender o alquilar las restingas en la selva en lotes de gran dimensión. Mucha prudencia en esto. Las tierras inundables en la selva baja son las áreas de cultivo tradicional de los ribereños, pero como no existe catastro se cree que son tierras inútiles y sin derechos. Esas tierras no son ni ociosas ni existen allí perros del hortelano.
Respecto a la maricultura y acuicultura, no se trata solo de fomentar una exoneración impositiva, sino también de fomentar una simplificación administrativa. Por ejemplo, hoy es más fácil obtener un permiso para recolectar conchas de abanico que para hacer maricultura.
Finalmente, el presidente no ha tocado el enorme problema de la reforma educativa. Sin una educación de alta calidad, orientada a objetivos nacionales y sin inversión será imposible llegar a ser el país que "crezca grande, más grande y con justicia social".