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"Yo aposté por mi pasión"

Fue contra la corriente: estudió canto en EE.UU., tenía una buena chamba allá, escogió volver. Compuso, interpretó sus temas, la radio local no la atendió. En el 2006 fue nominada al Grammy

Por Antonio Orjeda

Es rubia, es linda, vive frente al mar. Nació y ya lo tenía todo, ¡así cualquiera! ¿Así cualquiera? El prejuicio no solo refuerza nuestra torpeza, nos impide ver más allá. Pamela Rodríguez es rubia, es linda y vive frente al mar, es cierto; y se está forjando una sólida carrera musical a punta de esfuerzo, talento, planificación y capacidad de riesgo. Tiene solo 24 años. Esta es su historia...

El primer escollo de quien se quiere dedicar a la música es su papá. "¡De qué vas a vivir!", dicen. En su caso, ocurrió todo lo contrario.
Porque él vio que era lo que yo realmente quería. En un principio, mi familia me dijo: estudia comunicaciones o publicidad. ¡Por favor! ¡Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que eso no te lleva a nada! O sea, ¿estudio esto para ser lo otro? Si quieres ser cineasta, ¡estudia cine!

¿Cómo pudieron plantearle eso si en su familia --su papá, varios tíos suyos-- quisieron ser músicos, pero terminaron dedicándose a otra cosa?
Ocurrió al principio, pero al ver que era lo que yo realmente quería, dijeron 'okey'. Yo pude haber estudiado para comunicadora, bacán, pero no es lo que a mí me mueve, no es mi pasión; y yo aposté por mi pasión.

Su padre fue ejecutivo de Sono Sur, apoyó las carreras de Eva Ayllón, de Roxana Valdivieso, pero a diferencia de ellas usted no tuvo emisoras ni telenovela que la respaldasen. Pese a ello, lanzó su primer CD y, en el 2006, fue nominada al Grammy Latino. ¿Quién fue su padrino?
Padrino, madrina... Siempre se piensa que 'alguien' te hace las cosas, ¿no? Eso a mí me da risa. ¡Saliste en la portada de tal revista! Seguro tu papá es amigo de no sé quién... Siempre esta tendencia a no creer que las cosas pueden ocurrir, simplemente, porque uno tocó una puerta y dijo: hola, acá está mi disco. O claro, Greg Landau (el reconocido productor musical de su último trabajo), seguro tu papá lo conocía... ¿Sabes por qué llegué al Grammy? Porque fui a Miami y repartí mi disco a la gente que podía tener voz en el mercado de la música latina. Fui, toqué puertas y fui entrevistada.

Fue su propia agencia de imagen.
Obviamente conté con el apoyo de mi jefa de prensa acá, en Lima, y la que tengo en EE.UU. Así, dentro de mis posibilidades, fui dando a conocer mi música. ¡La difundí a través de Internet! Eso hice. No hubo mayor magia. Mi 'padrino' fue mi propio esfuerzo, el haber hecho una música que está buena. De lo contrario, no habría logrado nada.

Sin embargo, salió "Perú Blue" y no es común escucharlo en las emisoras.
He contado con el apoyo de la gente indicada: son pocos los que difunden el tipo de música que yo hago. Tengo claro que no soy una artista que va a acaparar los medios, no va a pasar que prenda una radio popular y escuche una canción mía.

No me va a decir que no le gustaría...
Trato de ser bien realista: soy una artista conceptual, hago música peruana contemporánea, y qué pasa: prendo la radio ¿y qué escucho? Aerosmith, ¡"Crazy"!

Ese es un gran problema y no solo ocurre aquí: se propala música cada vez más mediocre.
No solo mediocre, ¡caduca! Hay una resistencia a descubrir lo nuevo, a apoyar el talento local.

Pese a ello, ha vendido más de 10 mil copias de "Perú Blue", es disco de platino en un país donde la piratería cunde.
Cuando ves la lista de los discos más vendidos y ves quiénes están a mi lado, tú ves a Miki Gonzales, a Jaime Cuadra, a Novalima, a Juan Diego Flórez...

¿Cómo entenderlo? Al parecer hay un público que...
¡Que respeta!

Un público que les ha perdido el respeto a las emisoras.
Hay muy poco programadores con curiosidad. Les dicen: mira, en EE.UU. está sonando esto, ¡ponlo! Y lo ponen, son ¡como ovejitas! Felizmente tenemos a una Susana Roca Rey, a una Mabela Martínez, a un 'Speedy' González, a gente que le da espacio a lo nuevo, ¡que cree en lo que hacemos! Yo estoy segura de que muchos artistas peruanos te pueden decir que, si bien reciben el apoyo de pocos, esos pocos son de muy buena calidad.

Reciben el apoyo de pocos pero la piratería es masiva, y esta no es potestad de gente pobre. ¿Qué nos pasa?
Hay muy poco respeto por el artista, en todo aspecto; pero lo poco bueno que hay, hace que todo valga la pena: esas 10 mil personas que no compraron mi disco en el semáforo, que fueron a la tienda, son las mismas que van a mis conciertos. ¡Yo siento un cariño inmenso!

Respeto. Precisamente: cuando regresó de los Grammy contó que en Miami fue entrevistada y que un entrevistador se sorprendió de que fuese peruana...
¿Uno? ¡Todos!

Les sorprendió que fuese linda y que tuviese los dientes completos. Ya en Lima, declaró: Laura Bozzo debería estar en la cárcel.
Así como hay reconocimientos, así como se distingue a las personas que hacen una labor magnífica por el país, también debería haber un demérito para alguien que malogra tanto; ¿por qué el oportunismo, el aprovecharse de gente necesitada', ¿para poder sacar un programa y tener ráting? Yo fui para hablar de mi música, de lo que está pasando acá, de que aquí hay toda una movida cultural y, para ellos, ¿qué era lo importante? Que yo tenía dientes... Eso me causó una tristeza inmensa, ¡inmensa! En un programa quisieron que participase en un 'sketch' en el que iban a decir: ¡ay, no puedo creerlo, es peruana y es bonita!, ¡es peruana y tiene dientes! Yo leí eso y hablé con el productor. "Mira, te puedes meter conmigo, con mi cara, con mi pelo, con mi música, que ya yo veré qué te respondo; pero no te vas a meter con mi país". Punto. ¡Por qué tenemos que pagar todos por lo que hace una persona sin criterio!

¿De qué vive?
De mis discos, me gusta enseñar (da talleres de canto); de los conciertos: con "Perú Blue" tuve 10 meses --todos los jueves-- en el Cocodrilo Verde. Tuve un público fiel. Además, veo las ventas, yo veo todo (ríe)...

De su primer disco sacó stickers que usted misma pegaba, va a las tiendas de discos para hablar con los vendedores, le explica en qué consiste su música, cómo hizo cada canción... Lo que está logrando no es gratuito.
Hace poco estuve en San Francisco y una señora me dijo: ay, tu vida parece la vida de Cinderella (Cenicienta), sacas tu primer disco y ¡oh, vendes tanto! ¡te nominan al Grammy! (ríe)... ¡Como si me lo hubieran dado con una varita mágica! Le dije: oye, yo saco los pasajes para traer a los músicos a grabar --porque para "En la orilla" traje de afuera al productor y a un músico--, yo los llevo al estudio de grabación, les sirvo la comida, cargo cables, les compro esto, les hago lo otro; yo compongo las canciones, las canto, veo el diseño del disco, ¡yo estoy totalmente comprometida con mi trabajo! A mí nadie me puso nada con varita mágica, hay mucho trabajo detrás de cada cosa.

En su caso ha funcionado el boca a boca: Fallo Muñoz trabajó con usted y fue quien la contactó con Greg Landau; Mabela Martínez conoció su música porque se la recomendó José Luis Madueño.
Sí, creo que ese ha sido mi medio más importante de difusión.

Ahora Landau quiere llevar "En la orilla" a Europa y a EE.UU.
Ese es el plan. El disco ha sido trabajado con esa idea porque en Brasil, por ejemplo, su música popular ha tenido éxito mundial; lo mismo ha sucedido en Argentina, en Colombia y, a nosotros, en el nivel cultural, ¡no nos falta nada para ser competitivos! Tenemos una de las mezclas más interesantes, y no solo en lo musical, tú lo ves en la cocina, en la danza, ¡lo ves en todo!

El Perú tiene mucho, lo que hay que hacer entonces es ¡acabar con todas las Laura Bozzo!
Probablemente (ríe)...

Estudió en EE.UU., tenía un buen trabajo pero decidió regresar. Su carrera está tomando cuerpo. Su novio acaba de ser promovido a Venezuela, ¿qué va a hacer?
¡Ahora pues!

En el 2006, declaró: no voy a dejar que nadie me frene, menos una relación. ¿Piensa igual?
Totalmente. Las relaciones jamás deberían comprometer lo que uno hace enel nivel profesional. Yo entiendo y respeto el valor que mi novio le da a su carrera; y lo entiendo porque ¡yo vivo lo mismo con la mía! Yo no tengo por qué frenar el desarrollo de nadie, y él piensa igual. Además, así nos conocimos: él me vio en la televisión antes que en persona; y yo a él, ¡lo vi antes en "Gestión"! (ríe)... Él disfruta con lo que yo hago y yo con lo que él hace, y al ritmo que vamos, creo que él ya podría ser compositor y yo banquera (ríe)... Es que nos hemos dado cuenta de que no hay tanta diferencia entre ¡nuestros oficios!

¿Porque la base de ambos es la pasión?
¡Es la pasión! Él la tiene por lo que hace y yo por lo que hago.

O sea que se puede vivir de la música.
¡Se puede vivir de todo! Se puede vivir de vender tomates: todo depende de si los quieres vender en un semáforo o si quieres ser el proveedor de Wong; todo depende de cuáles son tus ambiciones, tus metas, tus sueños ¡y cuál es tu capacidad de trabajo! Porque al que se duerme (ríe)...

LA FICHA
Nombre: Pamela Rodríguez-Arnaiz Amianto.
Colegio: San Silvestre.
Estudios: Cantante y etnomusicóloga de la Universidad del Norte de Texas, EE.UU.
Edad: 24 años.
Cargo: "No sé qué soy más: ¿cantante o compositora? Porque yo canto mi música, pero el término cantautora me parece tan raro que nunca lo uso".

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