Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

Perú: Invitado de honor

En los últimos años se ha venido presentando un fenómeno sin precedentes. El Perú ha sido el invitado de honor sucesivamente en 4 importantes ferias internacionales de libro: Bogotá 2004, Guadalajara 2005, Santiago 2006 y LIBER-Barcelona 2007. Aquí, el balance de una destacada presencia en el ámbito cultural hispanoamericano.

Hay varias razones para interpretar este fenómeno. Una de ellas, es que más allá de escritores consagrados como Mario Vargas Llosa o Alfredo Bryce Echenique, el Perú puede exhibir hoy en día toda una serie de autores laureados a nivel internacional en el último lustro. Otra razón, es el resurgimiento de la actividad editorial en el Perú, esto gracias a la aparición de sellos editoriales como Estruendomudo, Matalamanga, Sarita Cartonera, Mundo Ajeno o Solar, mientras que los Fondos editoriales de Universidades como la Católica, San Marcos, San Martín, Ricardo Palma, o diarios como El Comercio, lanzan permanentemente nuevas ediciones al mercado, sumándose así a los esfuerzos de fondos estatales como los del Congreso de la República o el Instituto Nacional de Cultura.

Una tercera razón tiene que ver con la cultura peruana. La participación como invitado de honor implica llevar adelante un programa que incluya un número significativo de manifestaciones culturales que identifiquen al país invitado. El Perú ha sabido aprovechar sus ventajas comparativas en temas como gastronomía o cultura ancestral y ha presentado también lo mejor de su música, danzas, artes plásticas, fotografía, cine y artesanía. Por último, se puede entender que la participación en las primeras ferias generó las expectativas necesarias que propiciaron las siguientes invitaciones.

Ahora bien, este tipo participación implica manejar un nivel de organización mayor por parte del Estado. Por ello, es que el Perú, en todos los casos, tuvo que sumar esfuerzos tanto del sector público como del sector privado, para poder participar de una manera que fuera representativa tanto de nuestra cultura como de nuestra industria editorial. Para cada una de las ferias se conformó una Comisión Multisectorial que estuvo compuesta por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Instituto Nacional de Cultura, la Biblioteca Nacional, Promperu, Prompex y la Cámara Peruana del Libro.

BOGOTÁ 2004: EL PRIMER PASO
El Perú acudió a la 17a Feria Internacional del Libro de Bogotá con una importante presencia cultural: Exposición del Señor de Sipán; grabados y óleos de Szyszlo y Villegas; fotografía; cine; música y danzas peruanas; y, degustaciones de pisco. Hubo una presencia de 50 casas editoriales y 25 autores, quienes presentaron sus obras y debatieron en cerca de 30 mesas redondas y conversatorios. sta variada muestra cultural fue apreciada por unas 80,000 personas, mientras que la venta de libros, publicaciones, cesiones de derechos y demás actividades económicas resultaron bastante importantes y se logró recuperar la inversión realizada.

Los buenos resultados quedaron, sin embargo, opacados por la imagen de la feria que se difundió en los medios de prensa locales, pues las cámaras de un canal de televisión peruano difundieron unas tomas en las que se veían estantes totalmente vacíos, ofreciendo una desoladora imagen de orfandad que resultó contraproducente. Lo cierto es que si no se veían los libros era porque éstos -un poco por falta de previsión- ya se habían vendido casi todos la semana anterior.

GUADALAJARA 2005: EL MAYOR ESFUERZO
El Perú participó en la XIX Feria Internacional del Libro de Guadalajara con un "Laberinto" que evocaba a una antigua ciudadela prehispánica y mostraba seis exposiciones bibliográficas dedicadas a biodiversidad, patrimonio, diversidad cultural, Inca Garcilaso, poesía peruana del XX y gastronomía peruana. Hubo exhibiciones de pintura; muestras de fotografía y la presencia de 50 escritores. Además, un ciclo de cine peruano; semana gastronómica en el Hotel Hilton; una delegación académica de alto nivel y 7 conjuntos musicales muy variados.

En el terreno editorial, acudieron 70 empresas editoras, con dos mil 500 títulos de producción nacional. La magnitud del evento, hizo posible que las editoriales y librerías participantes pudieran vender unos 120.000 dólares en libros, lo cual significó más del 50% de lo esperado. Al mismo tiempo, se concertaron negocios por un monto de US$ 200.000 dólares en transacciones diversas. Por todo ello, la participación en Guadalajara fue considerada como un éxito rotundo, reconocido tanto por los participantes peruanos como por los organizadores y el público mejicanos.

SANTIAGO 2006: LA CONFIRMACIÓN DE UNA TENDENCIA La XXVI
Feria Internacional del Libro de Santiago contó también con el "Laberinto", muestra de arte popular; una exhibición fotográfica; y la exposición "Libro de Artista"; además de cine, música y danzas. Participaron 30 escritores, críticos e intelectuales peruanos, y 40 empresas editoras con mil 500 títulos de su producción. Los resultados pueden considerarse bastante buenos. Se vendieron libros por US$ 26.000 dólares y se calcularon unos US$ 25.000 dólares más en transacciones diversas.

El interés que generó nuestra presencia se puede sintetizar en las declaraciones del Presidente de la Cámara Chilena del Libro, Eduardo Castillo, al importante diario "El Mercurio", en su edición del 5 de noviembre de 2006, cuando, preguntado sobre la participación del Perú, señaló que "Sin duda, el mayor aporte de un país invitado en la feria del Libro hasta ahora. Se ha logrado plenamente que este encuentro contribuya desde el libro y la cultura a estrechar lazos con el país vecino en un momento clave de las relaciones...".

BARCELONA 2007: NUESTROS LIBROS SE SIGUEN MOSTRANDO
La feria LIBER es un evento para profesionales del mundo del libro y recibe más de 12.000 visitantes de 60 países. Es el mayor centro de negocios de la industria editorial de España y América Latina. Este año, el Perú asistió a su 25ª edición con una delegación de 35 editoriales, las cuales mostraron unos 1.300 títulos.

La presencia cultural incluyó mesas literarias, conversatorios y presentaciones de libros con 18 escritores peruanos, ciclo de cine, una exhibición fotográfica, muestras de gastronomía, música y danzas peruanas.

Aún es muy pronto para conocer cuales han sido los resultados de esta feria en el terreno comercial o de las transacciones editoriales, pero se puede adelantar que se llevaron a cabo muchos encuentros de negocios, de los cuales se pueden esperar resultados concretos a corto o mediano plazo. En el ámbito cultural se pudo mantener el nivel de las ferias anteriores gracias al prestigio de nuestros escritores y la riqueza de nuestro patrimonio cultural.

Un balance final de estas participaciones nos muestra un notable esfuerzo de la política cultural exterior del Estado peruano, el cual ha permitido abrir la puerta de mercados muy exigentes a nuestra industria editorial.

Esto ha sido posible gracias a una feliz conjunción de esfuerzos coordinados entre instituciones públicas y privadas para sacar adelante estos proyectos. Entre estas últimas, auspiciadores como: Universidad San Martín de Porres, Pontificia Universidad Católica, Southern Perú, Taca, Aeroméxico, Air Comet, diario El Comercio, Quebecor World, Banco de Crédito del Perú, y el Centro Cultural de España.

Si a todo lo anterior sumamos el creciente éxito de la Feria Internacional del Libro de Lima y las recientes normas que reducen o eliminan los aranceles de importación de libros e insumos para su producción, se podría decir que en estos momentos el libro en el Perú está atravesando por un momento muy especial, que no se puede desaprovechar.

* Ministro Consejero del Servicio Diplomático. Tuvo parte activa en la participación peruana en las ferias aludidas en este artículo.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google