Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

Homenaje a Blanca Varela

Por Ricardo González Vigil

La consagración internacional de Blanca Varela, creciente e imparable desde 1986 cuando el Fondo de Cultura de México publicó "Canto villano/ Poesía reunida", la ha erigido en una de las voces poéticas del idioma más apreciadas en los últimos lustros. Pruebas elocuentes son los importantes premios que viene recibiendo (ella, tan apartada de todo afán de figuración, conforme ha subrayado Mario Vargas Llosa): el de la Fundación Octavio Paz de México (2001), el Federico García Lorca de Granada (2006) y el Reina Sofía (otorgado en España por el Patronato Nacional y la Universidad de Salamanca) este año.

Nuestro Perú, lamentablemente, no sabe homenajear como es debido a nuestros grandes escritores, a tal punto que en años recientes han cumplido ochenta años poetas de la talla de Jorge Eielson (murió dos años después), Alejandro Romualdo, la mismísima Blanca Varela (el 2006) y hace pocos meses Carlos Germán Belli; y no han recibido el reconocimiento nacional que merecen, y que se otorga en otros países hispanoamericanos a sus creadores relevantes. Aplaudimos por ello el homenaje que le tributa el Fondo Editorial del Congreso del Perú con el sustancioso libro "Nadie sabe mis cosas / Reflexiones en torno a la poesía de Blanca Varela", confeccionado por las destacadas poetas Mariela Dreyfus y Rocío Silva Santisteban.

Estamos ante una compilación excelente. Recoge aportes decisivos en la valoración de Varela como figura mayor de la poesía peruana y, en general, hispanoamericana, desde el clásico prólogo de Octavio Paz a su primer poemario hasta las apreciaciones del conjunto de su obra emitidas por J.M. Oviedo, R. Paoli, A.M. Gazzolo, A. Castañón y la mejor de todas, la de David Sobrevilla, quien dilucida la condición "femenina" de la poesía de Varela y la gravitación del existencialismo (mayor que la del surrealismo, tan resaltado por los demás) en ella.

Luego selecciona artículos publicados en los últimos lustros y algunos inéditos. Todos de nivel apreciable. Por razones de espacio, limitémonos a subrayar las contribuciones de E. Castañeda y E. Toguchi, sobre la "herencia" de una bisabuela, una abuela y una madre poetas: M. Suárez y L. Rebaza, sobre la "mirada de pintor" de Varela; E. Chirinos, sobre Loyola reelaborado en "Ejercicios materiales"; C. Vich, sobre la maternidad; G. Portocarrero, sobre tres aspectos centrales en Varela; B. Huamán, sobre la recepción crítica (en particular, la óptica "machista" llena de prejuicios contra lo "femenino", cuestión privilegiada por la compilación que comentamos); V. Guerrero, sobre su magisterio y camaradería con las poetas peruanas de los años 80-90; Rocío Silva Santisteban, sobre la resignificación que padece el vals criollo en manos de Varela; y L. Cárcamo-Huechante, sobre su "poética del descenso" en diálogo con Simone Weil, afín a Vallejo y Kafka. Y, por supuesto, una inolvidable autobiografía que es la entrevista que concedió a la poeta Rosina Valcárcel.

REFLEXIONES
El subtítulo "Reflexiones en torno a la poesía de Blanca Varela" precisa el contenido de este volumen titulado con una frase de la propia Varela "Nadie sabe mis cosas". Mariela Dreyfus y Rocío Silva Santisteban han compilado 31 valiosos estudios y agrupado en ocho secciones: primeras lecturas críticas, genealogías, convergencia con la plástica, tema de Dios, cuerpo-maternidad-muerte, hermenéuticas poéticas, recepción e ideologías. A modo de complementos, añaden una introducción, dos entrevistas, un reciente artículo de Mario Vargas Llosa (colocado como epílogo), una antología personal de los poemas de Varela, una bibliografía, una cronología y un álbum de fotos. Un material de consulta imprescindible.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google