No podía quedarse callado y asumir el revés en silencio. Dicen que cuando se trata de fútbol todo el mundo se siente capaz de opinar y el presidente no quiso privarse del derecho. Ayer Alan García siguió la pauta que ya había marcado Arturo Woodman la semana pasada y atacó a los dirigentes de los clubes profesionales, especialmente los tres grandes, a quienes el titular del IPD había acusado de boicotear la formación de la comisión transitoria (CT) que debía reemplazar al directorio de Manuel Burga en la Federación Peruana de Fútbol.
García no se midió en las palabras y terminó llevando la crítica a un plano personal y un tanto ofensivo. "Para hacer esos cambios se necesitan hombres, pero parece que no los hay en los clubes", disparó el jefe de Estado en medio de un diálogo con periodistas en Palacio de Gobierno.
Al igual que Woodman, el presidente consideró que el apoyo de los clubes era indispensable para darle sustento a la eventual CT y que sin ellos la propuesta era inviable. "No se trata de nombrar a mis amigos los periodistas de Palacio. Se debía designar a los dirigentes de los clubes y si no los hay, es una pena", complementó.
Ciertamente, lo que la normativa señala es que una comisión transitoria de estas características debe ser formada por representantes de las bases de la federación que va a ser intervenida. En el caso de la FPF, las bases las constituyen las 25 ligas departamentales y los 12 clubes de Primera División.
Solo se necesitaban tres personas de cualquiera de estas instituciones para formar la CT, pero el IPD, temeroso de una reacción de parte de la FIFA --que considera este tipo de intervenciones como intromisiones del poder político en los asuntos del fútbol y las rechaza de plano-- buscó el apoyo de los tres grandes. Cuando no lo encontró, puso fin a la historia.
Respuesta furibunda
Los aludidos no se quedaron callados y lamentaron las declaraciones del presidente. Jaime León, vicepresidente de Universitario, las calificó de desafortunadas. "A nosotros no nos ha temblado nada. Más bien el que se eximió de ponerse los pantalones fue su representante (Arturo Woodman)", declaró ayer a RPP.
León señaló que el IPD ya tenía tres clubes dispuestos a integrar la CT, pero insistió en la presencia de los grandes. "Quieren culparnos a los clubes cuando nosotros estuvimos en contra de la intervención", añadió. Su remate fue un contragolpe: "Parece que García no sabe nada de fútbol".
Jaime Marimón, delegado del Bolognesi, acotó que lo que dijo García "es bacán, pero no reúne la realidad de las cosas y, por lo menos, mi club no tiene porqué chantarse ese guante, creo que los otros equipos tampoco".
Anotó: "Los clubes profesionales no vamos a ser las tanquetas del Gobierno; para eso tiene al IPD y menos vamos a ser intermediarios de una intervención. Pienso que hay que tener cuidado con las expresiones".
Diego Rebagliati, de Cristal, sostuvo que sobre el tema se pueden decir muchas cosas, pero que "en Cristal no encontramos observaciones válidas contra el proceso electoral que Manuel Burga ganó" y por eso se mantiene sentado en el sillón de la Videna.
UN DESAIRE DEL IPD
Guizado criticó a Woodman
Para el doctor Jorge Guizado, presidente del Consejo Superior de Justicia y Honores del Deporte, el hecho que Arturo Woodman no hiciera cumplir nunca los cinco años de castigo que le impuso a Manuel Burga por no adecuar los estatutos de la FPF a la ley del deporte, "resultó una cachetada no a Guizado, sino al propio consejo".
"Nunca lo castigó y, por el contrario, le mandó observadores a las elecciones y cuando todo estaba consumado, recién reaccionó", dijo ayer.
El propio Guizado adelantó que sus integrantes no han pensado renunciar porque ya venció su período. Sin embargo, él ha sido reelegido con otros cinco miembros y próximamente van a decidir quién presidirá el consejo esta vez.
Descontó que su entidad busque sancionar a Woodman por este incumplimiento, "ya que solo el ministro (de Educación) José Antonio Chang puede hacerlo".