RAFAEL OSTERLING. para el chef, es una tradición visitar barcelona cada dos años
BARCELONA. "La primera vez que llegué fue hace casi 20 años, y desde esa época hasta ahora, esta es una ciudad que ha evolucionado mucho en su arquitectura y en su cultura. A mí, particularmente, me gusta mucho el 'look' gótico y antiguo de aquí. Hay sitios históricos preciosos para visitar, como la iglesia La Sagrada Familia, el edificio La Pedrera y la calle La Rambla, en la que uno encuentra miles de tiendas, bares, restaurantes, etc. De verdad que hay de todo. Cuando uno llega aquí puede respirar un aire libre y fluido. De hecho, creo que la mejor época para conocer este lugar es en abril, setiembre u octubre, ya que no hace un calor sofocante y no está plagado de turistas, entonces puedes pasar más tiempo con la gente local, que es muy interesante. Aunque el catalán puede ser una persona muy reservada, una vez que lo conoces bien se vuelve una persona muy conversadora, y uno puede descubrir que ama el arte y el buen vivir. Una de las principales recomendaciones que puedo hacer para todo aquel que quiere visitar esta ciudad, es hospedarse en un hotel céntrico, como el Pulitzer, que está muy bien ubicado y que presenta un gran diseño. Si tengo que describir este lugar con una frase, creo es una especie de ciudad viva con una gran magia en su interior".