LOS GEMELOS BRYAN FUERON LOS HÉROES DE ESTADOS UNIDOS EN LA COPA DAVIS
Por Jaime Cordero C.
Por separado son del montón, un par de jugadores sencillamente intrascendentes. Juntos son los mejores del mundo. Seguramente tiene algo que ver el hecho de que están conectados desde el nacimiento. Bob y Mike Bryan son hermanos gemelos, nacieron con dos minutos de diferencia (Mike es mayor) y ahora, 29 años después, forman la pareja de dobles más dominante del tenis actual. El sábado ganaron el punto decisivo que le dio la Copa Davis a Estados Unidos y se elevaron a la categoría de héroes nacionales.
Ese sábado lograron más de lo que cualquier doblista podría esperar en toda su carrera. En el tenis profesional, los singles acaparan toda la atención y casi todo el dinero. Todo el mundo habla de Federer y Nadal; casi nadie repara en los méritos de estos hermanos nacidos el 29 de abril de 1978 en Camarillo, California, hijos de un entrenador de tenis y egresados de la Universidad de Stanford, que juntos tienen un palmarés que podría ser la envidia de cualquier número 1 del mundo. Suman 46 títulos, entre ellos 5 de Grand Slam y 10 de Masters Series.
Cogieron las raquetas por primera vez cuando tenían 2 años y ganaron su primer torneo cuando contaban con 6. Nunca se preocuparon seriamente en hacer carreras individuales. En nueve años como profesionales, Bob tiene un récord como singlista de 19 victorias y 40 derrotas. El de Mike es aun más discreto: 5-10. Desde hace cuatro años, solo juegan singles esporádicamente, casi siempre partidos sin importancia de Copa Davis. Por separado, ni siquiera figuran en el ránking.
No son idénticos, sino complementarios. Mike es diestro y Bob zurdo. El primero mide 1,90 m y el segundo le saca tres centímetros. Según confesión propia, comparten todo lo que ganan, no importa que sea el premio por haber triunfado en Wimbledon (apenas 111 mil dólares, diez veces menos que lo que se lleva el campeón de singles) o las ganancias de un amistoso juego de póker con el resto del equipo de Copa Davis. También tienen un grupo musical en el que Mike toca la batería, Bob los teclados y han tenido por músicos invitados a otros tenistas, como Andy Roddick y Jan-Michael Gambill.
El sábado les llegó el momento de la consagración. Ya habían ganado dos Grand Slams en el año (Australia y Wimbledon), pero nadie parecía darse por enterado, igual que nadie pareció extrañarlos cuando faltaron en el másters de dobles por una lesión de Bob. Pero llegaban a Portland con un récord de 12-1 en partidos de Copa Davis, y cuando salieron a la cancha para cerrar la serie contra Rusia recién se acordaron de ellos y su favoritismo. Andy Roddick y James Blake habían ganado los dos primeros puntos y les habían dejado la oportunidad de lucirse frente a su público.
Igor Andreev y Nikolay Davydenko, dos singlistas de élite, solo pudieron resistirlos en el primer set, que se definió en 'tie break'. Luego los hermanos hicieron lo suyo y ganaron la ensaladera. No en vano son el dúo dinámico.