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A POCAS HORAS DE LA NOCHEBUENA

Compradores aguardaron el último momento para adquirir sus regalos

Grandes centros comerciales lucieron abarrotados y se originó caos vehicular. Ventas en Gamarra se incrementaron en 35% respecto al año pasado

Por Elizabeth Salazar Vega

Caótico. Los miles de limeños que tuvieron la mala idea de esperar el último momento para realizar sus compras navideñas se vieron sumergidos entre una muchedumbre que avanzaba a empujones, un sol sofocante, colas en los cajeros, ladrones al paso y un atolladero de vehículos semejante al que se veía en las plantas de revisiones técnicas.

En avenidas como Abancay, Iquitos y los jirones Miró Quesada, Azángaro y Huancavelica el tránsito era tan denso, que un auto avanzaba una cuadra cada dos cambios de luz del semáforo. En vías como Manco Cápac, Grau, La Marina, Las Begonias, entre otras, el panorama era similar. La gran mayoría pugnaba por ingresar a Gamarra y Mesa Redonda, los centros comerciales favoritos de quienes desean adquirir ropa y juguetes a precios de oferta.

"¿No son tóxicos?", preguntaba una madre de familia antes de comprar un muñeco del hombre araña pintado de negro. Dentro de las galerías la falta de aire era evidente. Nadie reparaba en que el aforo se había excedido, sino en adentrarse aun más para conseguir el regalo perfecto; incluso en Mesa Redonda hasta hubo quienes recién atinaban a comprar el nacimiento.

En este centro comercial, personal del área de Defensa Civil del concejo echaba mano a los altavoces para instar a la gente a que no se aglomerara en las puertas de acceso y salida. En las horas de mayor afluencia de público, personal de serenazgo cumplía con la orden de acordonar el ingreso peatonal por el jirón Cusco para que este solo sirviera de corredor de salida, mientras que los jirones Miró Quesada, Puno y Ucayali fueron habilitados como corredores de ingreso.

SUPERÓ SUS VENTAS
Para poder salir, las familias que culminaban sus compras debían lidiar con cargadores que llevaban cajas al hombro, pero los estibadores eran pocos. Según la Gerencia de Desarrollo Empresarial, solo 165 de estos obreros cuentan con un pase para circular por Mesa Redonda en estos días festivos. "Son 600 efectivos que están vigilando la zona", precisó el gerente de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Lima, Carlos Paredes.

De acuerdo con sus cálculos, este centro comercial recibe a unos 300 mil visitantes al día por estas fechas. Pero Gamarra ha tenido una mayor acogida, ya que --según el presidente de la Coordinadora de Empresarios del emporio comercial, Diógenes Alva-- el reordenamiento comercial promovido por el concejo de La Victoria ha ayudado a incrementar sus ventas en 35% respecto a la Navidad pasada. "Estamos recibiendo a un promedio de 500 mil visitantes al día", señaló a este Diario.

La inmensa cantidad de gente que transitaba por el damero del emporio comercial confirmaba las palabras de Alva, pero pese a la prohibición municipal en las cuadras 6, 7 y 8 de Gamarra, los jaladores seguían adueñándose de la vereda, sin mercadería en mano, pero instando a media voz a entrar a determinada tienda.

Todo el damero estuvo enrejado y resguardado en las esquinas por personal de la Policía Nacional y serenazgo de La Victoria, pero en las afueras algunos ladrones aguardaban a algún distraído para hacer de las suyas.

En el Jockey Plaza el desorden no era descomunal, pero la cantidad de vehículos que salían e ingresaban era tal, que cuatro policías tenían que hacer uso de sus pitos para hacerlos circular. Aquí, las familias abarrotaron las cerca de 180 tiendas y autoservicios que existen, pues también aprovecharon la tarde para comer con sus hijos fuera de casa. En San Isidro, la zona comercial ubicada entre la avenida Córpac y la calle Las Begonias afrontó el caos vehicular producto de la presencia de los cientos de compradores y curiosos. Enormes cajas de juguetes y víveres para la Nochebuena cargaban decenas de familias que no tenían vehículo propio y que demoraban aun más el tráfico al intentar parar un taxi.

En Plaza San Miguel la situación fue similar, mientras que para los que viven en el cono norte y sur, el Megaplaza de Independencia y el Plaza Lima Sur de Chorrillos, respectivamente, se convirtieron en el punto de encuentro.

Diez mil policías más saldrán hoy
El caos vehicular se extendió al cono norte, pues se reportaron problemas en la intersección de la vía Túpac Amaru con las avenidas Belaunde, Metropolitana, Carlos Eyzaguirre, Tomás Valle y Edgardo de Habich. Del mismo modo, en el cruce de las avenidas Argentina con Dueñas y Universitaria, así como entre las avenidas Venezuela y Colonial.

El número de agentes de tránsito parecía insuficiente, pero --según el jefe de la Séptima Dirección Territorial PNP, general Octavio Salazar-- unos 30 mil efectivos fueron desplegados ayer en Lima para mantener la seguridad ciudadana y controlar el tránsito. En el caso del Cercado fueron 70 los agentes de tránsito, pero ante la gran cantidad de vehículos apenas se notaba su presencia.

"Definitivamente este año la gente ha ocupado las calles en mayor número. Por eso mañana (hoy) 10 mil agentes más saldrán a las calles, uniformados y de civil", dijo.

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