Para el abogado laboralista es indispensable que el Ejecutivo fortalezca el CNT, organismo al que restó protagonismo en el 2007 al enviar diferentes proyectos al Congreso sin buscar consensos
Entrevista JORGE TOYAMA MIYAGUSUKU
Por Azucena León Torres
Leyes parche, nuevos conflictos laborales y mayores pedidos de flexibilización caracterizaron el panorama laboral el último año. ¿Ahora, con un TLC ratificado y un nuevo ministro --Mario Pasco Cosmópolis-- frente a la compleja cartera de Trabajo, cuáles son los cambios y las novedades que podemos esperar el 2008? Para hablar de este y otros temas conversamos con el laboralista Jorge Toyama. Aquí sus impresiones.
¿Cuáles son los puntos de la nutrida agenda de cambios laborales que observaremos este año?
En realidad son muchos, algunos por obligación y otros por necesidad. En el primer caso, está todo lo relacionado con la implementación del TLC, todavía hay observaciones muy puntuales de la OIT que deben ser subsanadas. En materia sindical --por ejemplo-- está por definirse si el personal de un servicio esencial como un hospital, puede irse a huelga. Y aunque hay un plan diseñado para acabar con el trabajo forzoso e infantil, aún falta aterrizarlo; lo mismo pasa con el tema de inspecciones, donde también queda mucho por trabajar.
¿Los ocho meses que tiene el Gobierno por delante serán suficientes para cumplir con lo acordado en el TLC?
No creo, ese es un tema de largo aliento. En todo caso, lo que el Estado deberá mostrar antes de que entre en vigencia efectiva es un avance en todos los aspectos que se comprometió a reforzar. Además, existe un tema del que casi no se ha hablado y es qué pasará con el grupo de trabajadores que se verá afectado con la entrada en vigencia del TLC (sobre todo en el agro), para ellos habrá que buscar una solución social.
¿Y los cambios por necesidad que deben darse adónde apuntan?
Básicamente, al lado social. Desafortunadamente, durante la gestión de Susana Pinilla hubo un roce con la CGTP que nunca llegó a superarse del todo y el reto del actual ministro de Trabajo será fortalecer el diálogo con este gremio sindical, que es uno de los más fuertes. Mario Pasco Cosmópolis deberá quitarse la clasificación de abogado e impulsar más fuerte y seriamente el diálogo social.
¿No es necesario relanzar el Consejo Nacional de Trabajo, organismo al que el propio Gobierno le ha restado durante los últimos meses cierto protagonismo?
Definitivamente, pero no solo eso, el Estado debe dar muestra de respeto a este espacio de diálogo. Por ejemplo, no puede enviar proyectos sobre reparto de utilidades o de cambios en la tercerización para luego pedir la opinión de las partes involucradas, con eso lo que hace es quebrar las bases del CNT. Si respeta el diálogo tripartito, ganará más, pues evitará las marchas y contramarchas y, sobre todo, las rectificaciones de última hora.
Ciertos especialistas afirman que el Gobierno no tiene un norte en el tema laboral y es por ello que en el 2007 solo observamos decretos supremos para hacer precisiones en materia de inspección o intermediación, entre otros aspectos, que respondían más a un tema de presión que de política interna. ¿Coincide con esta apreciación?
Lo que empezó como una sospecha el 2006, quedó confirmado durante el 2007: No hay una agenda marcada o un plan laboral, que es lo que el Perú necesita. Lo que debería hacer el CNT es aprobar una agenda que luego sea suscrita por el presidente de la República y el Congreso. Esto es muy importante, de lo contrario seguiremos viendo leyes parches que salen de acuerdo a las circunstancias.
¿Esa tendencia de emitir decretos supremos para apagar incendios cree que cambiará con Pasco?
Bueno, tiene una oportunidad importante, además la coyuntura lo ayuda pues comenzamos un nuevo año y lo primero que debería hacer antes de enfrascarse en proyectos de leyes de formalización es un pacto socio-laboral avalado por el presidente de la República.
¿Qué temas debería incluir este plan o pacto?
Lo primero es partir de las necesidades y estas son claras, además las encuestas ya lo dicen, la carencia de protección social laboral y el acceso a un empleo formal.
Precisamente, el Gobierno estudia brindar un subsidio para el acceso a un plan básico de salud y pensiones para de paso reducir los costos laborales a las mypes. ¿Cómo ve esa posibilidad?
No estoy del todo de acuerdo, si bien se trata de una iniciativa interesante, la reducción de costos y el acceso a la salud no es lo único, lo que se necesita es un paquete completo e impulsar una cultura de seguridad y cumplimiento. Chile, por ejemplo, es uno de los países más flexibles en materia laboral, pero también el más formal. Al ingresar a la página web del Ministerio de Trabajo chileno se puede observar la lista de empresas multadas por diferentes tipos de incumplimientos laborales. Eso es lo que falta en el Perú, así como también los incentivos para reconocer las buenas prácticas de algunas empresas.
Pero, bajo la excusa de un mayor crecimiento, los empresarios piden mayor flexibilidad mientras que los trabajadores, por el contrario, exigen cada vez mayores beneficios. ¿Cómo lograr un equilibrio?
Es complicado, quizá lo que falta en el CNT es un mayor compromiso y que sus actores reconozcan que no siempre hay un beneficio total. Si quieren avanzar, ambas partes deben dar ciertas concesiones. Los reclamos de los trabajadores son válidos y justos, pero esos beneficios adicionales de, por ejemplo, acceso a utilidades y otros temas se pueden lograr por el lado sindical. De hecho, un trabajador sindicalizado siempre gana más que un trabajador no sindicalizado.
En el 2007 se observó una gran cantidad de conflictos laborales, muchos de los cuales terminaron en huelga. ¿Estos podrían reducirse o por el contrario tenderán a aumentar este año?
Conflictos siempre va a haber, es imposible que desaparezcan porque son parte de las relaciones laborales. Lo que se debe hacer es promover ciertos mecanismos para evitar que estos terminen en huelga. Por ejemplo, hay buenas prácticas en el sector minero que pueden extenderse, como la creación de comités de solución de conflictos, que plantean salidas a los reclamos de los trabajadores antes de que vayan a juicio. Otro tema es la capacitación para los dirigentes sindicales de tal forma que se dejen de lado los mecanismos de presión violentos, como la huelga.
En la CADE el presidente García instó al sector privado a que subiera el sueldo a sus trabajadores y aunque algunos se muestran de acuerdo les preocupa que ello genere cargas laborales adicionales. ¿Qué mecanismos podrían considerarse para evitar mayores costos?
Son varios y nada complejos, y quizá no se hayan tomado en cuenta por falta de conocimiento. Por un lado están los mecanismos de beneficio, basados en los resultados de la empresa. Pueden haber bonos mensuales, semestrales o anuales pero flexibles. Esto quiere decir que el bono depende de la utilidad, si esta sube el bono también y si pasa lo contrario, en el caso que la utilidad sea negativa, pues no habrá bono. Por otro lado están los conceptos no remunerativos que no generan costos, como pagar el colegio de los hijos de trabajadores, brindar capacitación, entre otros.
¿Y al trabajador que solo exige sin brindar nada a cambio, qué le corresponde aportar?
Resultados. No solo tendrá que capacitarse para competir con otros trabajadores del mundo, también debe entender que no recibirá un sueldo por la sola marcada de tarjeta sino por unidad de obra, es decir, por lo que aporta a la empresa para su crecimiento.
LA FICHA
Nombre: Jorge Toyama
Nacionalidad: Peruana
Profesión: Abogado
Edad: 38 años
Situación familiar: Casado
Cargo: Socio del área laboral de Miranda & Amado Abogados.
Experiencia: Abogado laboralista, profesor universitario (PUCP, UDEP, UPC) y consultor