El gran desafío del Perú es cubrir el terrible déficit de infraestructura vial, sobre todo de carreteras, lo cual es condición indispensable para el desarrollo. Los estudios indican que en este ámbito se requiere una enorme inversión de 7.684 millones de dólares.
En tal contexto, es positivo que el Gobierno ofrezca ahora resultados importantes, como por ejemplo que el año pasado se invirtieran 850 millones de dólares. De este total 400 millones de dólares fueron ejecutados por el MTC, 330 millones por inversión privada en concesiones y 120 millones por los gobiernos regionales.
Con estas inversiones fue posible asfaltar 683 kilómetros de carreteras, además del reasfaltado de 223 kilómetros a lo largo y ancho de todo el país.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones ya no puede ser una rémora de sus propios objetivos. Si bien el plan Tolerancia Cero aún no despega de la línea de partida trazada hace un año, debe reconocerse el esfuerzo del ministerio por mejorar la infraestructura de carreteras. Unas de cal y otras de arena.