Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google

KENIA. SIGUE EL ENFRENTAMIENTO

Desconvocan marcha opositora ante nuevos disturbios en Nairobi

Presidente Mwai Kibaki dice que está dispuesto a dialogar con la oposición. El premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, será mediador en el conflicto

NAIROBI / WASHINGTON [El Comercio / Agencias]. Políticos de la oposición en Kenia desconvocaron la llamada marcha "de un millón de personas", con la que pretendían denunciar un presunto fraude en las elecciones del 27 de diciembre, ante los primeros choques entre policías armados y manifestantes que acudían a la cita. Mientras tanto, el presidente Mwai Kibaki se mostró dispuesto a dialogar con la oposición por primera vez desde su polémica reelección en los comicios.

Las fuerzas de seguridad utilizaron gas lacrimógeno y agua para impedir la concentración, prohibida por el Gobierno. Los manifestantes habían partido de las barriadas más pobres hacia el centro de la capital, Nairobi, en respuesta al llamamiento del líder de la oposición, Raila Odinga, que acusa a Kibaki de haber falseado los resultados de los comicios.

En varias zonas de la capital se desplegaron además efectivos de la policía paramilitar, que rodeó el parque donde Odinga comparecería antes sus seguidores. Miles de personas se congregaron en el lugar, pero no lograron romper el cerco policial.

Mientras que muchos manifestantes proclamaban su disposición a actuar de forma pacífica, otros saquearon gasolineras, comercios y kioscos al grito de "¡Estamos listos para luchar!". Por temor a los disturbios, muchos habitantes --con excepción de los manifestantes-- se quedaron en casa y las calles estaban vacías.

Un responsable del Movimiento Democrático Naranja (ODM), el partido de Odinga, hizo público el aplazamiento para hoy de la marcha porque la seguridad de los manifestantes "no podía garantizarse". La oposición habló de una "retirada estratégica".

Entre tanto, el fiscal general del Estado, Amos Wako, pidió un recuento de los votos por parte de un órgano independiente "cuanto antes". Observadores internacionales, la Comisión Europea y grupos pro derechos humanos ya habían manifestado sus dudas sobre la confiabilidad del escrutinio, que otorgó a Kibaki 230.000 votos más que a Odinga. Los disturbios que siguieron a la controvertida elección ya causaron la muerte de al menos 346 personas.

El presidente declaró estar "dispuesto al diálogo político en cuanto la situación del país se serene", al tiempo que anunció mano de hierro para responder a la "violencia criminal".

A su vez, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció que intentará mediar entre las partes. Ban está en contacto con el Gobierno de Kenia, la Unión Africana y otras partes para buscar el fin de la violencia, informó su portavoz en Nueva York.

Odinga se reunió con el premio Nobel de la Paz sudafricano Desmond Tutu, que viajó a Kenia para actuar como mediador en el conflicto. "Nosotros los sudafricanos conocemos la experiencia de la violencia", dijo Tutu tras la reunión. "La violencia política es el mal", sentenció, y advirtió que "el rumbo de la confrontación" no constituye "una salida".

DESPLAZADOS INTERNOS
La violencia de los últimos días ha causado también unos 100.000 desplazados, según la Cruz Roja keniata, que pidió donaciones por valor de 7,5 millones de dólares. Miles de familias fueron llevadas bajo protección policial al valle de Rift, en el centro del país. Otros miles huyen, especialmente del occidente del país, hacia la vecina Uganda, cuyo presidente, Yoweri Museveni, fue el primer jefe de Estado africano en felicitar a Kibaki por su triunfo.

La Comisión Europea volvió a instar a las partes a poner fin a la violencia. En tanto, el Departamento de Estado anunció en Washington que el máximo diplomático estadounidense en asuntos africanos viajó a Kenia para impulsar la resolución del conflicto. La subsecretaria de Estado de Asuntos Africanos, Jendayi Frazer, se reunirá con el presidente Kibaki y el líder opositor Odinga en los próximos días.

La violencia amenaza con afectar la economía de Kenia --que hasta el domingo era la más estable del este africano--, basada en la exportación agrícola y el turismo.

EN PUNTOS
Las fisuras étnicas se tiñeron de rojo
4
El estallido de la violencia en Kenia refleja la tensión acumulada entre los distintos grupos étnicos del país. La etnia Kikuyu, a la cual pertenece el presidente Mwai Kibaki, domina desde hace décadas la política del país. Entre tanto, el opositor Raila Odinga pertenece a la etnia Luo, que piden desde hace tiempo un mayor poder.
4Amnistía Internacional (AI) condenó y denunció ayer los asesinatos de al menos 350 civiles en los disturbios étnicos desatados en todo el país en protesta por los resultados electorales del pasado 27 de diciembre. Nueve de las víctimas, la mayoría perteneciente a la etnia Luo, fueron asesinadas ayer en diferentes ciudades del país.
4En un comunicado difundido desde su sede en Londres, AI pidió al Gobierno Keniata y a la oposición que adopten "todas las medidas posibles que aseguren un inmediato fin de la violencia".

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google