COLOMBIA. CANJE HUMANITARIO EN ESPERA
Por Susan Abad. Corresponsal
BOGOTÁ. Colombia continúa en vilo a la espera de los resultados de las pruebas de ADN que determinarán si Emmanuel, el hijo de la abogada Clara Rojas nacido en cautiverio hace tres años y medio, se encuentra aún en la selva o está en Bogotá bajo un nombre falso.
Como se recuerda, el 31 de diciembre, luego de que la guerrilla suspendiera la entrega de los rehenes debido a las supuestas ofensivas militares que seguía realizando el Ejército de Colombia en la zona de entrega, Uribe acusó a las FARC de no entregar a los rehenes porque no tenían a Emmanuel y reveló que organismos de inteligencia del Estado habían determinado que un niño muy parecido a Emmanuel, pero con nombre cambiado, estaba desde junio del 2005 bajo protección del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF).
Ayer, en la capital colombiana, el intendente John Frank Pinchao, quien se escapó de las FARC en abril del 2007 y reveló la existencia del niño, fruto de una relación sentimental entre Clara y un guerrillero, dijo que no podía confirmar ni negar la versión dada por Uribe, pero señaló que había similitudes entre ambos menores.
Pinchao refirió que "el bebe (Emmanuel) tuvo problemas al nacer y se lesionó uno de los brazos", lo que coincide con la lesión que tenía el niño entregado al ICBF en San José del Guaviare, capital del departamento del Guaviare (sureste), en el que se presume iban a ser liberados los secuestrados.
Indicó que los primeros días después de su nacimiento el niño estuvo con Clara, pero lo sacaron porque su llanto incomodaba a los demás rehenes y era difícil alimentarlo, lo que llevó a los guerrilleros a criarlo ellos mismos. Añadió que Clara a veces gritaba que le dejaran ver al bebe, "pero no le ponían atención".
No obstante, medios de prensa colombianos calificaron como contradictorias las declaraciones de Pinchao, pues recordaron que este había dicho el año pasado que cargó al bebe y hoy aseguró que no lo tuvo en sus brazos por miedo a maltratarlo.
MARULANDA AMENAZA
Pedro Antonio Marín alias 'Manuel Marulanda' o 'Tirofijo', fundador y jefe de las FARC, de 77 años, dijo en un mensaje fechado el 24 de diciembre, divulgado por la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP) que "es conveniente aprovechar la crisis general por la que atraviesa el Gobierno y el cansancio reflejado en algunas unidades militares para comenzar a preparar las condiciones para organizar una ofensiva general".
El fundador de las FARC instó a los jefes bajo su mando a lanzar este año acciones armadas en carreteras, veredas, selva, centros urbanos, caseríos y cuarteles, sin dar tregua al enemigo.
También reclamó "utilizar las diversas formas de acción, movilizaciones con objetivos muy concretos, demandas al Estado por la paz, defensa de los derechos humanos, paros cívicos, denuncias de masacres y atropellos oficiales ante organismos competentes nacionales e internacionales".