LA ORGANIZACIÓN DECIDIÓ CANCELAR AYER LA TRADICIONAL PRUEBA AUTOMOVILÍSTICA. EL GOBIERNO FRANCÉS HABÍA ALERTADO SOBRE EL PELIGRO DE UN ATENTADO DE AL QAEDA
LISBOA [Agencias]. Por primera vez en sus 30 años de historia, el Dakar, la prueba de resistencia más famosa del automovilismo mundial, ha tenido que ser cancelado. El motivo: el miedo a un atentado de Al Qaeda durante alguna de las etapas que atraviesan el desierto de Mauritania, y que representan el corazón de la competencia.
La empresa Amaury Sport Organization (ASO), responsable de organizar la competencia, informó ayer a través de un comunicado que el Gobierno Francés recomendó la suspensión. Pesaron mucho las amenazas lanzadas por grupos islámicos extremistas y el asesinato de cuatro turistas franceses en Mauritania, ocurrido el 24 de diciembre.
Inicialmente se sugirió anular las etapas que atravesaban el territorio mauritano (ocho de las 15 que componen la totalidad de la carrera), pero al final se optó por la cancelación definitiva, que dejó con los crespos hechos a los competidores. La largada debía darse hoy.
Algunos pilotos expresaron su desacuerdo con la decisión, como el portugués Carlos Sousa, quien declaró: "Nadie ha escuchado a los equipos. No se han estudiado todas las alternativas". Otros, como el motociclista español Marc Coma, fueron más comprensivos. "Si la organización no ve factible que se celebre es que hay suficientes motivos", declaró el ex ganador de la prueba.
"Es un golpe para el deporte en general, es un mal precedente que una competencia de esta magnitud se cambie", declaró el ex campeón mundial de rally Carlos Sainz, que este año buscaba ganar su primer Dakar en el tercer intento. Solo le queda esperar un año más.