A 24 kilómetros al sur de la provincia de Cerro de Pasco, se encuentra el distrito de Vicco. Allí, desde hace más de 50 años, el nacimiento del Niño Jesús no se celebra únicamente el 24 y el 25 de diciembre, sino durante todo enero gracias a las pandillas de la estampa de los negritos, quienes se encargan de rendirle pleitesía y adorarlo a través de peculiares manifestaciones .
Vestidos con pantalones blancos y anchas camisas de color azul intenso, pero cubiertos con chompas y abrigos debido al intenso frío, los bailarines rinden homenaje al Niño Jesús durante varios días.
Esta celebración se inicia cuando los negritos izan la bandera de Ghana en la plaza principal del distrito, emblema que ondea en el aire durante todo el tiempo que se prolongan los festejos. El hecho hace creer a los pobladores que la fiesta tiene raíces africanas.
En la vivienda del mayordomo (este año la responsabilidad recayó en Teodora Vidal Campos) se cuelgan numerosas carcasas de ganado ovino y piezas de ganado vacuno, las cuales los negritos bajan y trozan cada día, y prepararan con ellas, frente a todo el pueblo, comida para todos.
La costumbre se llama aycuchacuchay, y en ella participan también los familiares de los danzarines. Juntos cortan la carne que luego entregan a los cocineros para que preparen la merienda. Así, todos los concurrentes a la fiesta disfrutan contentos el nacimiento del hijo de Dios.