Es parte de una importante estrategia que el Gobierno exponga y solicite el apoyo del Acuerdo Nacional para la posición que sustentará ante la Corte Internacional de La Haya en relación con el diferendo marítimo con Chile.
Los peruanos debemos estar unidos ante un tema tan sensible y delicado. Sucede que, definitivamente, se trata de un asunto de Estado que involucra la sólida defensa de nuestros derechos territoriales y limítrofes, más allá de un gobierno o de los intereses cortoplacistas de un partido.
Y nada mejor para dar solidez política a la posición peruana que este necesario y amplio consenso provenga de un foro legítimo, plural y representativo de la sociedad, como es el Acuerdo Nacional, que ya ha probado su valía en otras cruciales coyunturas de los últimos años.
Según se ha anunciado, este jueves el primer ministro Jorge del Castillo expondrá allí los pasos a seguir en la presentación de la controversia marítima con Chile en la Corte de La Haya, para lo cual contará con la participación técnica y especializada de historiadores y diplomáticos.
Recuérdese que la renuencia del Gobierno Chileno a zanjar el tema por la vía bilateral llevó al Perú a plantearse la necesidad de establecer una demanda ante La Haya para que el diferendo marítimo con el vecino país no sea por más tiempo una fuente latente de tensión.
Al respecto, fue una buena decisión nombrar al ex canciller y embajador Allan Wagner como comisionado peruano ante La Haya para tales fines. No deja de ser un referente el histórico fallo de esta corte internacional en una controversia marítima similar entre Colombia y Nicaragua, cuyos alcances y posibilidades deben ser exhaustivamente analizados.
Eso es lo que debemos entender los peruanos de todo partido y condición, representados en el Acuerdo Nacional, para prestar nuestro aporte y apoyo a esta causa. Hay que cerrar definitivamente, con las herramientas del derecho internacional, un tema tan azaroso y perturbador para las buenas relaciones entre dos países llamados a hacer causa común por la integración y el desarrollo.